Otros deseos posibles, con Marta Echaves y Marina Otero
Episodio 5. Otros deseos posibles con Marina Otero y Marta Echaves
Otros deseos posibles es una conversación a dúo entre la filósofa e investigadora Marta Echaves, coordinadora de actividades de la editorial Caja Negra, y la arquitecta, investigadora y docente Marina Otero Verzier, comisaria de Deseo, entre otras cosas, la novena edición del Festival arquia/próxima, programa al que acompaña este bloque temático. Esta conversación parte desde dos lugares disciplinarmente diferentes, en búsqueda de arrojar luz en torno a una misma idea. ¿Puede ser el deseo un motor para imaginar alternativas al presente que nos rodea? Por un lado, el deseo poscapitalista, enunciado por Mark Fisher en sus últimas clases, como un destello de posibilidades para ir más allá del realismo estático del presente. Por otro, el deseo entendido como una oportunidad para canalizar, desde las prácticas de diseño, otras relaciones espaciales, materiales y afectivas. Arrancaremos en estas coordenadas compartidas para recorrer junto a ellas diferentes voces, realizaciones y marcos de pensamiento que nos permitan comprender la importancia de desear para imaginar otros futuros posibles. Gracias, Marina, y gracias, Marta, por sumaros a este podcast.
Nuevas Coordenadas
Un pódcast de la Fundación Arquia conducido por Bartlebooth como directores editoriales del BlogFQ en su etapa 2024-2025.
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no. por tener razas. No. nuevas córdenas. Bienvenidos a nuevas coordenadas, un podcast de la Fundación Arquia conducido por Bartlewood y con diseño sonoro de Mouray. otros deseos posibles es una conversación a dúo entre la filósofa e investigadora Marta Chaves, coordinadora de actividades de la editorial Caja Negra y la arquitecta investigadora y docente Marina Otero Berciers, comisaria de deseo, entre otras cosas, la novena edición del Festival Arque próxima, programa al que acompaña este bloque temático. esta conversación parte desde dos lugares disciplinarmente diferentes en búsqueda de arrojar luz en torno a una misma idea. puede ser el de motor para imaginar alternativas al presente que nos rodea. Por un lado, el deseo postcapitalista enunciado por Mark Fisher en sus últimas clases como un destello de posibilidades para ir más allá del realismo estático del presente. por otro, el deseo entendido como una oportunidad para canalizar desde las prácticas de diseño, otras relaciones espaciales, materiales y afectivas. arrancaremos en estas coordenadas compartidas para recorrer junto a ellas diferentes voces, realizaciones y marcos de pensamiento que nos permitan comprender la importancia de desear para imaginar otros futuros posibles. Gracias, Marina y gracias, Marta, por sumaros a este a este podcast. Bueno, para arrancar nos gustaría traer a la mesa un texto que que mencionabas así de pasada, Marta, cuando cuando compartimos materiales y temas para preparar esta conversación, eh, que es el consumismo de izquierdas, un ensayo de Mark Fisher que la verdad que no conocíamos y que forma parte del realismo capitalista publicado en español por caja Negra y hace algunos años. en el Fisher recorría las críticas que desde distintos medios se hacían de activistas por aquel entonces del movimiento Occupy y aquí en España 15M, señalando que utilizaban tecnología, ropa o consumían productos de grandes cadenas para analizar cómo el capitalismo había dominado todos los discursos
sobre el deseo o la forma en la que la tecnología y el capitalismo se habían casi fundido. y bueno, intentando como resumirlo mal y rápido. Pues F se recorría desde los textos de Nick L que incompatibilizaban desde hoy comunismo eh y planteaban argumentos provocadores que hasta hacían como casi emparejar las lógicas de las grandes empresas y planes urbanos soviéticos. queríamos preguntaros como para arrancar la conversación en estos tiempos de neofeudalismo, del auge del liberalismo, del aumento de las presiones extractivas sobre territorios cada vez más familiares y cercanos vinculadas a la identificación, las plataformas o los nuevos paradigmas energéticos y tecnológicos. Si podemos pensar en ese deseo postcapitalista que no depende deo de recursos, territorios y comunidades. cómo podemos evitar el secuestro del progreso de la tecnología o de la producción en masa por parte del capitalismo del liberalismo, cómo construir un deseo alejado del reaccionarismo o de la parálisis. Bueno, empezó. Empecé un poco por referencia a por qué traje este texto. No, yo creo que hay un primer punto que tiene que ver con esta cuestión de por qué a veces el deseo o el placer no está mal visto desde ciertas culturas de la izquierda clásica. No. Y esto ya es un debate muy viejo, porque en los setenta ya sucede un poco, no la fricción entre una izquierda más comunista. ortodoxa y las y las contraculturas. Y esto es un poco lo que vuelve a pasar cuando algunos analistas critican el consumo de Starbucks o de iPhones por parte de los de la militancia que está ocupando las plazas. No, yo creo que aquí hay un punto interesante para pensar también cómo cómo funcionan los purismos, no o ciertas cerrazones respecto a a qué qué salidas o qué agujeros podemos encontrar dentro de que estamos constantemente reproduciendo este sistema? No. O sea, estamos claro que en nuestros deseos reproducen de alguna forma el status quo y este proceso de destrucción planetaria, pero al mismo tiempo, la posibilidad o no de generar pequeños agujeros
de placer o de o de divertimento. No. Y esto yo creo que también tiene mucho que ver con la crítica que hacen las feministas, no a si no puedo bailar no es mi revolución o incluso también las críticas que pueden hacer ciertos feminismos racializados e incluso el feminismo blanco, como es algo que se va repitiendo, creo, como que en diferentes colectividades. y yo creo que estoy muy de acuerdo, como que que el ascetismo radical. No sé si es una solución o si una vuelta a una especie de momento precapitalista puede ser una opción a estas preguntas que planteas de qué hacer con el deseo y cómo están atadas al consumo. No, y yo creo que hay una cosa que para mí también es es es importante cuando sacan los ejemplos no más más soviéticos. Yo recordaba hoy justo unas clases que nos daba Marcelo Expósito sobre las primeras vanguardias soviéticas y como ellos están desarrollando o objetos de consumo para ese comunismo por venir. Pero esos objetos de consumo, esa publicidad, ese diseño no social, no para las casas, para los mobiliarios no estaba exento de seducción o de placer, sino que eran objetos de consumo dentro de otro marco, no. y pensaba incluso si hay algo que que no estamos mirando tanto cuando Fischer habla del modernismo popular, que en verdad está hablando de una especie de cultura de masas que puede estar ligado. cierto placer o incluso a cierto consumo, pero desde otra experimentación vanguardista o que está hecha por y para la gente, no esta clave popular frente a una clave como de un consumo que solamente generaría plusvalía y acumulación para uno por ciento, no como del mundo. Entonces bueno, creo que aquí hay varias de las cosas que es lo primero que se me ocurre poner sobre la mesa. No sé cómo tú agarras la la pregunta desde tu tus prácticas, Marina. Bueno, qué?
Qué lujo escucharte, Marta, primero y y gracias por compartir el texto porque la verdad, tampoco conocía ese texto de Fischer y bueno, hay hay partes como que de repente me llegan, no y me hacen pensar bastante porque precisamente eso es lo que lo que hablas de la alusión al problema de la izquierda radical y el conservadurismo, no. y todas estas tendencias de proteger, preservar, defender que en muchas en muchos casos no hacen pensar que el deseo postcapitalista. es lo que Fichera decía también en este texto que un anarcoprimitivismo no y que no deberíamos igualar uno al otro y muchas veces en las bueno, el trabajo que yo desarrollo también en relación a la arquitectura y procesos extractivistas, no. y las luchas extractivistas, por ejemplo, pues en contra de la extracción de litio. pues hay muchas veces en las que nos encontramos en que bueno, qué es lo que estamos defendiendo, no que estamos defendiendo una protección del territorio, únicamente una preservación de tradiciones vernáculas y ancestrales. Una defensa, no. y en esas en esos encuentros, muchas veces
nos acercamos a posiciones muy conservadoras y en muchos casos de derecha. de hecho, en las luchas antiextractivistas se habla mucho que bueno, pues estas alianzas en la divergencia, que hay muchas veces que la izquierda radical y la extrema derecha se encuentran luchando por los mismos o objetivos, no en este caso, pues pues evitar que haya una mina de litio en el norte de Portugal o en Serbia y nos cuesta mucho encontrar la justificación a que no a que estas posturas se puedan encontrar en algún momento. Y por un lado, es verdad que hay ciertas luchas que yo creo que sí que hacen necesaria. Bueno, pues unas alianzas no naturales, no como como habla. Godofredo Godofredo Pereira. Pero también es verdad que hay que revisar ciertas posturas y entender qué otro tipo de deseos podemos instigar, no y que no tengan que ver únicamente con esa idea de volver a un primitivismo en el que la tecnología no tengo nada que ver. Yo a mí personalmente me cuesta pensar no en este cultura de masas que propone Fischer, porque para mí siempre hay una cuestión de escala, no? Por ejemplo, en en en la acampada antxtractivista a la que suelo ir todos los años en el norte de Portugal. Siempre tenemos la broma de a ver quién se atreve a llegar con un coche eléctrico, no? eh, pero por otro lado, que sería mejor que llegaras con un coche de gasolina como muchas utilizamos para llegar hasta ahí porque está en medio de la montaña. entonces. Bueno, hay unas tensiones un poco evidentes y lo que planteamos muchas veces es bueno, en realidad, el coche eléctrico no es necesariamente negativo. El problema es que se quiere hacer una transición entre un modelo de consumo masivo individual de coches a gasolina y de repente equiparar en esta transición energética hacia la economía llamada verde equiparas lo mismo, pero con unas baterías de litio, no cuando en realidad debería haber una. formación también en las maneras de consumo y en la relación en la que tenemos con estos objetos de deseo, sino bueno, podría tener una batería de litio, un medio de
transporte. Pero por qué tiene que ser un bien de consumo individual, no en lugar y y en lugar de de otro tipo de modelo, eh, que nos que nos haga entender la vida de otra manera. Entonces yo creo que esas tensiones me parecen muy interesantes y me hacen bueno, pues cuestionar también muchas de las posturas que tengo en mi propio trabajo. Sí, yo creo que hay un tema como para también situar toda la conversación. Es que bueno, hablánd desde Occidente es de una cultura blanca, no que probablemente seamos los que más tendríamos que renunciar a estas posibilidades también de objeto placer o de objeto de deseo de placer, que eso es una pregunta que tengo que a lo mejor nosotros ya deberíamos retirarnos absolutamente. y quien tiene la la quien debería tener la posibilidad de disfrutar de ciertas cosas y no vivir un ascetismo sean los cuerpos que no han podido históricamente hacerlo. No, que también digo que también es verdad que hay hay una cuestión de quién, cómo y dónde no. Y sí que pensaba también respecto a lo que comentas, no de que al final quién diseña los objetos y la tecnología, pues es que es lo que está totalmente detrás, porque podríamos diseñar tecnologías que fuesen para un mundo que no llevase más a una destrucción, una extracción, no una extractiv. mismo que pasaría si incluso planteásemos otros diseños de socialización de estos de estos objetos de consumo, como tú dices, pues puedes tener un coche, pero el coche tiene que ser compartido con tus vecinos. Por lo tanto, tienes que organizar con los vecinos y no es que no haya coches, es que hay otra forma no, no de uso y de reparto de los recursos. Pensaba también un poco con hay una cosa que me gusta mucho que dice Fischer de ese postcapitalista o que estoy ahora bastante como en esa línea que hablando del ther dice que lo que el capitalismo genera es escasez, no una artificialidad de escasez y que en verdad hay abundancia. Simplemente está mal distribuida esta esta abundancia. Yo creo que la pregunta un poco también sobre esta
idea del deseo o nuestro derecho a poder disfrutar de ciertos pequeños plazos. eres también tiene que ver con si están estamos distribuyendo esas esas posibilidades o estamos como no acaparando, no. Y al final lo que creo que pasa es que a veces, cuando entramos en esta especie también cultura más
puritana, autocrítica o más o más radical o más ascética de no, no voy a tener ningún tipo de coche. Voy en no sé, voy en bici a todos sitios, que es también como que hay una cuestión. de quién puede permitirse estas cosas? No, porque a veces, al final la gente que tenemos o que tiene menos recursos es la que al final está consumiendo en determinados sitios porque no tiene el dinero para comprarse ese objeto de diseño que está hecho de manera local, no con con recursos, no con materiales ecológicos. No pensaba en la contradicción de Decathlon, no de cómo al final Esta fast fashion de deporte da más acceso al deporte a un montón de gente, pero al final también está como, eh, no sé, haciendo que los lugares de de ocio natural estén como más explotados. Pero bueno, el deporte era un, un, un, un invento de burgués, no en el siglo XIX, la escalada, etcétera. entonces bueno, que esta tensión también de que al final, si nosotros mismos nos quitamos estos posibles placeres no significa que ciertas personas vayan aruciar a ello. Y entonces, claro, ahí está el marrón de nosotros volviendo nuestras tetas, mientras Taylor Swift sigue en su jet en su jet privado, no, como que también esas alianzas es también otra pregunta, no? e incluso hasta qué punto. ¿Cuál es la renuncia, ¿no? o cuál es el el descenso que hay que hacer aquí, por ejemplo, me llamó mucho la atención leyendo socialismo de medio planeta que lo lo cuantificaban, no. y realmente creo que establecían un parámetro que ni siquiera el el descenso, por ejemplo, para un habitante medio europeo era prácticamente significativo de su consumo energético medio. No, sí que lo era, por ejemplo, para Estados Unidos, que tenía que decrecer como tres veces. persona, no, pero realmente planteaba una posibilidad de futuro y de diseño, un poco sin renunciar a ese, no como un poco como unía a ese tecno optimismo, pero también con ese decrecentismo, no que muchas veces se disfraza de anarcocapitalismo o de o de colapsismo, que también es como una imposibilidad de
imaginar un futuro y desligarlo, no como no abrazar el deseo más que el único deseo de una del del colapso o de un apocalipsis. Y a mí me parecía que es como bueno, hasta qué punto. hay que renunciar, no? Cómo podemos mantener esa esa tensión y yo os quería precisamente como hablando de este consumo de masas que mencionabas Marina y de estas visiones individualistas, no muchas veces incluso como de de rechazo de la modernidad y pensaba un poco, no en mi en mis consumos de YouTube de las últimas semanas que bueno, y un poco como que Eh, me apareció en el feed muchísimo esta estética Cot score, no. O sea, como estas mujeres en casas de piedra con unos mandiles, eh, preciosos haciendo mantequilla ellas mismas con sus manos, hombres yéndose al al monte a tallar sus propias oficinas de madera con sus manos, no todas estas estos relatos que siempre nos hablan de de una cuestión individual. y también es algo que nos preocupa, no? O sea, en un momento nos encontrábamos el otro día con con un meme con con una imagen de estas que circulan por internet que aparecían como una cadena de como una serie de libros en una cadena librera, no libros de autoayuda o de estilo de vida y habían cambiado sus títulos por lo que realmente proponían. no sea que una versión mejor de una versión mejor versión de ti mismo. Estás mejor solo. El combi está en ti. Controla tu futuro, tu libertad financiera y y nos parece que estamos viviendo no frente a la década anterior. un poco donde donde donde eclosionan como estos textos o o el momento donde eclosionan estos textos donde eclosiona, pues el la post crisis de 2008, eh? se abría o nos parecía abrir, al menos incluso desde las prácticas del diseño imaginarios como colectivos, no a pensar futuros colectivamente otras estructuras de solidaridad, repensar las estructuras de solidaridad en un momento donde obligaban un poco como esa reducción impuesta desde desde el norte de Europa. Pero hoy parece que hay casi como un abandono, no de todos estos imaginarios y y y y y y y acompañados de
esos de esas extremas derechas que mencionabas Marina, como que parece como que realmente se reivindica un deseo en primera persona del singular y y no sé cómo, cómo, cómo sentís. Sentís esto, la verdad. Bueno, a ver, yo, yo, claro. O sea, está hecho, como es cuando equiparamos ese deseo al consumo, el consumo individual, pues inmediatamente el deseo está ligado a una especie de compulsión individual por satisfacer a algunos cánones y estilos de vida o aspiraciones, no de de cómo ser cuerpos, vidas mejores. a mí me interesa, por ejemplo, en ese sentido, lo como habla Lucire Garay, del deseo, no como que bueno, y claro, no estamos. Estamos hablando del deseo en relación al consumo, pero también bueno, hay deseo de conexión, no? Y muchas veces se asocia el deseo a la sexualidad. Pero en este caso Iri Garay dice Bueno, si el deseo no es solamente un impulso sexual o materialista. el deseo es también una motivación como profunda y compleja. que está arraigada en las relaciones entre nosotros mismos, con los demás y con el mundo que nos rodea, no. O sea, que hay una interrelación intrínseca en el que el deseo nunca puede ser individual porque siempre es en relación. Pues sí, a uno mismo, eh? lo que eso signifique, no dónde están los límites de una o de uno, pero también con los demás, no.
Entonces es una búsqueda de conexión auténtica y mutua con el otro. Una conexión que nos permite ser, además de estar abiertos a otro, cualquiera que sea. Entonces, en ese sentido, eh? Bueno, pues de alguna manera ese deseo individual. está siempre frustrado. No por eso esas aspiraciones de deseo individualizadas ligadas al consumo, a la optimización personal, al estilo de vida prácticamente inalcanzable a la mejora. a a la eficiencia siempre llevan consigo al final una frustración que muchas veces ha ligado, pues a los procesos de el llamado síndrome de burnout de la depresión, etcétera. No, porque es la imposibilidad total, no, en cambio, tendríamos que volver a entender esa conexión íntima. y aquí no me refiero únicamente entre seres humanos, no, por ejemplo, a lo mejor y y Garay. Eso está más
o podríamos hablar de Andreas Weber cuando habla también de ese deseo que está en los procesos biológicos ecosistémicos. sí, yo siguiendo lo que comentas, no creo que está claro que una de las ficciones que mejor han funcionado no es la del individuo y la del yo, como que es la gran ficción liberal que opera y organiza todo y que sabemos que que es una ficción, digamos ontológica de alguna forma no que tú dices que al final, como no es el no existe un deseo individual. No, no existe un cuerpo cerrado. No, esto es así. y pensaba un poco cuando leía vuestra pregunta. Digo bueno, claro, es que también hay algo a lo mejor de todo este boom de autoayuda o lo que Fischer llama giro terapéutico que yo ahora trabajo con el concepto de realismo terapéutico. Es justo una pedagogía frente a lo que estaba sucediendo en el post quincem, no? O sea, pensar a lo mejor como el como Fischer hace esta operación con los 60-70, no como que realmente nosotros no vamos a hacer un dualismo, sino que todas las fuerzas colectivas de la época de la crisis o del postcrisis. No, a lo mejor todo este auge también de todo de la terapia y de los textos de ayuda es todo un esfuerzo que se hace, no como para individualizar esas fuerzas que se están organizando. No está así como un poco especulativo porque me lo antes no, pero sí pensaba mucho de de que esta sobreabancia de discursos por qué viene? No, porque al final el algoritmo alimenta cosas, no digo interesadamente, pero que bueno, que al final no es como que consumamos lo que estamos queriendo nosotros, sino que también hay una circulación que de repente sobredimensiona discursos, posiciones, tipo de influencer, no tipo de discursos que no siempre se ajustan a la realidad. y luego nosotros nos vamos ajustando un poco como a toda esa marea, no. y pensaba mucho en claro que fíjate, no fixer habla justo de frente a la terapia, no los grupos de autoconciencia. y no hay mejor ejemplo para mí de un grupo de autoconciencia en la última época que la PA. y esto lo está sucediendo inmediatamente antes
de esta especie de época que tú detectas o que detectéis Antonio, donde el individuo está por encima. y también pensaba a veces pienso como si hay toda esta cuestión del culto o del trabajo en el estilo de vida que tiene que ver con que ya hemos totalmente abandonado el espacio de lucha en los contextos del trabajo. No. Entonces ya no es el emprendimiento. No, no es el emprendedor de sí. ya no es este discurso no de un emprendimiento de sí a través del trabajo y del posicionamiento laboral, sino el emprendimiento respecto a la vida respecto al cuerpo y respecto a la salud, porque creo que ahí está habiendo un desplazamiento de o damos por perdido el contexto laboral o el contexto laboral de repente se preocupa por nuestra salud. Entonces absorbe toda esta otra parte. No hay una forma de control. a través de nuestros hábitos, que también es un disciplinamiento como para el trabajo. Pues bueno, también pienso como como que me ha gustado hoy cuando leía a pensar en bueno, todo el esfuerzo que se hace para que nos olvidemos de que no somos un individuo, no que que el individuo no existe, no? y todo este boom en ese sentido. Sí, a mí me parece eso fundamental, no como esa idea de que siempre intentar entendernos como unos cuerpos, eh, que no son impermeables, no? y y la bueno, y entender que la energía esto es como la búsqueda de energía, la búsqueda de salud, la búsqueda de belleza. En realidad no son ningunas posesiones individuales, sino son prácticas colectivas, no que que es compartido con vidas presentes, pasadas y futuras. No, no es algo que pertenezca al individuo, no. Entonces cuando empezamos a pensar en en las vidas como algo más complejo, más colectivo en los cuerpos como porosos y también colectivos múltiples. Pues en realidad, no nos interesa tanto. ni siquiera la perfeccionismo, y la auto no, cómo está perfecciona, porque en realidad, eh, en esa descomposición continua colectiva es donde está la celebración de de la vida, No? Entonces bueno, todo este deseo por perfección que hay en las redes. Yo gracias. Bueno,
no me no tengo redes sociales, eh? para mantener un poco mi distancia sobre esos procesos porque me parecen terroríficos, pero al final permean, pero es deseo de siempre como que los rostros, los cuerpos, todo sea como pulido, brillante, perfeccionado. A mí personalmente me genera mucha ansiedad y creo que que en realidad sí, como la ruina, la descomposición son parte de de la celebración colectiva, no de la vida y de la belleza de la salud, eh? y de la energía. queda un poco New Age, pero en realidad. yo creo que que no, no, si cuando empezamos a ver los procesos, no solamente a través del individuo y de la humanidad de lo humano. De repente entendemos todos esos procesos de deseo de una manera más compleja y tal vez un poco más optimista. Sí, a mí me salía a preguntar también porque creo que que nos sucede algo con la decepción o la desconfianza, que eso sí que hay no tengo muy claro. que responder, no como que incluso, o sea, pienso otra vertiente de esta cuestión del individualismo de esta a veces punto ciego en el que nos sentimos como aislados, no del o no interconectados o no porosos, no, a veces hablando con personas o bueno, ciertos análisis que tienen que ver con esta sensación o decepción o desconfianza, no, que creo que ahí también operan afectos. que que que que podríamos analizar de por qué sentimos que que te puedes quedar atrás si no haces ciertas cosas porque puedes quedarte solo o por qué nos cuesta imaginar formas de vida colectiva, no como de real. No, yo soy una persona que, por ejemplo, puede anunciar que le apetecería hacer ciertos experimentos de vida colectiva, pero al final sientes que que hay algo que que no, no, no te fías de que todos hagamos el salto a la vez o algo así o estamos o vivimos el proceso de decepción de los que fracasaron haciendo este tipo de de proyectos. Entonces cómo cómo verías también o cómo veis vosotros más aparte más de donde sí cala una donde no cala una creencia en términos y ideológico, pero en términos personales estamos o decepcionados o desconfiados. no, que eso sí que
reconocería que a mí me puede pasar aunque sepa que intentan creerme que soy un individuo y que eso es una ficción. Sí, totalmente. O sea que en realidad, eh, hay muchas, muchas situaciones de de aislamiento, de soledad, de discriminación, de precariedad que hacen que estos postulados parezcan casi un lujo. No, eh, cuando en realidad yo creo que el problema es el el miedo, no un miedo que que también se ha instigado dentro del propio sistema capitalista a que si tú no sigues siendo un cuerpo productivo, un cuerpo eficiente, pues caes fuera del sistema que por un lado te estás trayendo explotando. eh, pero por otro lado, es el que parece que es el único que te puede mantener, no? y a mí también me pasa no pensar si dejo de trabajar, si dejo de continúo haciendo cosas. Hay muchas veces que me invade como una especie de ansiedad de quién me va a ayudar. Entonces bueno, es un círculo vicioso porque claro, el sistema genera estas individualidades te hace pensar que fuera del sistema no hay otra posibilidad y que si está bueno. que que si no continúas en la rueda, pues lo que te espera es muerte, no, pero la muerte te espera igualmente. O sea, en realidad, eh, eh, a mí me parece interesante cuando Fisher también habla del death Drive, no del deseo de la tendencia a la muerte y el y y cuando habla también en relación a todo el trabajo de Deles y Gattar y etcétera. no. y creo que hay algo que es inevitable parte de la conversación sobre el deseo, que es también, pues la la muerte y su búsqueda o su consumación o su o su o el miedo hacia ella, no. y y con esas esas emociones que son muy complejas es con lo que el sistema, el sistema juega, no. y hombre, yo no
no tengo la solución para cómo combatirlo. No, si no creo que sería mucho más liberada y y feliz, pero creo que en ese sentido es algo con lo que me puedo identificar y que mucha gente se puede identificar en ese sentido de pensar que si paramos, que no pertenecemos, que no seguimos las reglas de de este juego. Pues en realidad lo que te espera es pues algo similar a la a la muerte. y creo que también tiene que ver con una cosa de quién, o sea, de esos ejercicios de de renuncia o de parar. Creo que también.
no todo el mundo se lo puede permitir, no. Y también genera como estas estas situaciones de que que que o o en la búsqueda de la coherencia, no, que creo que tiene que ver a todos los niveles, como que no todo el mundo puede ser coherente a todos los niveles. y también genera como estas estas frustraciones y esta tristeza, no a la vez. O sea que que la la sentimos nosotros mismos, no. y la vemos reflejada, no? o esa pérdida de ilusión y creo que tiene que ver no sólo por una cuestión externa, sino precisamente por por la necesidad de no de no desaparecer, no de no de tener que estar ahí, de tener que estar ahí, no de no tener como esa alternativa no estar ahí o no poder. renunciar a ello. y es algo y te queríamos preguntar también Marina, un poco cómo lo habías visto en esta faceta de comisaria de de de de deseo, no de arqu próxima, porque esta tristeza a nosotros es una tristeza como que nos acompaña y reflexionamos mucho sobre ella y creemos que tiene que ver muchas veces con la con esa falta de oportunidades o falta de de poder imaginar o de poder plantearse otras cosas que sí estaban ocurriendo hace otros años. No sentimos que algunas prácticas emergentes o ya consolidadas en la actualidad, como que han virado hacia hacia otros campos. No sabemos si por necesidad, por por por propio, por propio deseo, pero campos como mucho más privilegiados o como de un menor impacto social. Hablamos de vivienda privada, hablamos de reformas interiores. que yo creo, no con el contexto actual en septiembre de 2024, muy pocas personas pueden imaginar acceder a esas cocinas, no o a esa o a muchas de estas reformas o simplemente a poder reformar una una vivienda, no, y te queríamos preguntar si si has sentido ese cambio o si por recuperar un poco también una ilusión. si hay también como prácticas, ¿qué prácticas habéis detectado en el en el festival? creo que que sí que ha habido un cambio de paradigma en particular, tal vez en el contexto español.
en el que hubo un auge de proyectos colaborativos de trabajo grupal en el que se cuestionaba también la autoría individual como bueno, pues la forma en la que la arquitectura se practica entender que los la arquitectura como una mediación de muchos deseos colectivos, no. y todo eso de repente aparece parece ahora como que fue, eh, pues tal vez un juego, un juego que nos teníamos entreteniéndonos mientras que pasaba la crisis económica, no y que en realidad son prácticas menores que no son arquitectura con A mayúscula y que bueno, que eso pues fue una fase, pero en realidad todas las personas que estaban dedicando a ese tipo de trabajo y procesos en realidad también aspiraban a hacer un rascacielos o una vivienda de lujo, no y que simplemente estaban haciendo eso porque no tienen nada mejor que hacer. Y esa es la visión que desde muchos lugares no estoy generalizando un poco, pero muchos lugares asignan a ese tipo de proyectos y a ese tipo de posicionamiento en la arquitectura. Entonces podemos ver en lo que, pues de alguna manera se ha denostado unas prácticas colectivas más humildes en la relación entre lo que es la arquitectura y su y su resultado formal y estético. y ahora de repente, pues no sé si tiene que ver también, pues como estamos hablando de esos deseos individuales, de la importancia de las redes sociales, de las estéticas que se han circulado, pues desde Instagram a Pinterest, no y y cómo se han generado unas aspiraciones y diferentes. y eso es visible.
Yo lo veo en la práctica contemporánea. eh, la arquitectura de la vivienda a la que te has referido sigue aferrándose a aspiraciones individuales y lo hemos hablado mucho como la vivienda con piscina, no. O sea, parece que que hemos llegado ya al al no al la cúspide de nuestras como aspiraciones personales cuando hemos conseguido tener la casa individual con la piscina, la Infinity Pool no y la piscina. llena y a mí me parece terrorífico, no que que que no nos cuestionemos que esos son los modelos a los que tenemos que que aspirar o el loft con lo que dices tú con la isla de cocina central donde tomarte pues un cóctel mientras ves el atardecer desde unos vidrios que necesitan climatización 24 horas, eh? al día porque si no, pues te cueces dentro y ese tipo de cosas. el césped cortado. o sea, me parecen terroríficas, pero siguen siendo lo que a lo que aspira mucha gran parte de la población y tenemos una responsabilidad muy grande desde las eh, pues de las profesiones ligadas al diseño. Dicho esto, también es verdad que hay muchísima gente que está practicando otras formas de hacer arquitectura, que enfatizan la vivienda pública como un bien común en lugar de objeto de consumo. que no posicionan la vivienda como un repositorio capital que están viendo formas más colectivas de habitar, no, no organizadas en torno al Bueno, pues a la familia heteronormativa, eh? O sea que en realidad, eh?
estoy también. Yo sí tiendo a ser optimista. Veo muchas prácticas que se hacen cargo de las toxicidades que se generan en la arquitectura en los procesos de construcción que creo que hay una gran, eh? Bueno, muchas razones por las que celebrar el la práctica de muchas arquitectas, pero, eh, la dinámica general, creo que sí que tiene que ver todavía con esos deseos individuales, eh? de la piscina. si yo respecto con lo que estabas comentando, pensaba también no, que a mí me pasa mucho, como que a veces siento que no existen los espacios para practicar otras formas de estar, no como que al final pienso mucho en cómo todo nuestro socio al final inevitablemente está medidado por el consumo, porque yo antes podía sentarme en una plaza en el suelo con mis amigos a tomar pipa si quería. Pero ahora esas plazas son terrazas, no? Y eso es una cosa que nuestra generación ha vivido total. O sea, yo cuando salía por tribunal con veinte años, no la recuerdo las imágenes de todo el mundo senta en la plaza compartiendo cosas en el suelo tal y digo, esto es no sé. ya se lo cuentas alguien y parece como pareces una abuela, como el meme este del abuelo de Bar Simpson. y pensaba eso que a mí a veces me pasa que soy la primera que quedamos. Venga, vamos a una terraza, no? o una nueva época que vivía con otros amigos que también decíamos Bueno, es que la casa está está hecha de tal forma que es imposible que no tengamos los conflictos de convivencia típicos de una especie de familia de reproductiva, no.
Y entonces que también a veces es interesante. lo importante que es la arquitectura, no o el urbanismo para posibilitar espacios donde entonces ensayemos y aprendamos otras formas de socializar que a veces va más por casi que los espacios nos pueden enseñar a que nosotros voluntariamente queramos romper esos espacios, no. Entonces bueno, como que sí que lo pienso, eh? como que que me faltan espacios diseñados de otra forma para hacer otras cosas que no estén atravesadas por el consumo. yo estoy muy obsesionada con una tipología de baños termales.
que lo que me interesa es que hubo un boom en el siglo XIX que se diseñaban muchos de estos balnearios. Bueno, pues para para la alta burguesía, porque estaba había como la ansiedad, el estrés de la vida moderna, pero en muchos casos también en muchos de los pueblos de muchos lugares, eh de de de España, pero también en otros países. había como fuentes termales que servían también para la regeneración colectiva de los cuerpos de cualquier cuerpo, mientras que los balnearios eran como para la clase más pudiente. Estos baños termales, pues llevan siendo lugares de salud colectiva, eh? durante siglos, no. Entonces, eh, junto con muchas de mis compañeras que trae. Bueno, pues eh, por ejemplo, con Sheila Rodríguez, que es una poeta portuguesa y activista, eh? Nos gusta pensar en lo que llamamos las basemblies o las asambleas de los baños, una forma de disfrute y de deseo y de estar en el espacio colectivo sin necesidad de consumo. y nos hemos dedicado a hacer un montón de bueno, pues reuniones en ríos, en balnearios, pero o sea, no balnearios privados, sino, por ejemplo, eso termas, termas públicas en la que los cuerpos se encuentran, disfrutan de la energía que llega como desde las entrañas de la tierra. y pues son algo que no está mediado por una experiencia de consumo, necesariamente no, sino entender, pues otro tipo de sí, de de erotismo que está ligado a otros cuerpos. Se lo encuentro de otros cuerpos, pero también al cuerpo del del planeta de alguna manera. y cada vez me gusta más pensar en esos baños en los ríos y en las termas públicas en lugar de la Infinity Pool no o el centro o la terraza de las calles. Yo si tuviese que recomendar un sitio y un poco pensando dónde has hecho la investigación marina sobre el litio aquí en Portugal como justo. cerca de la frontera y Río Caldo al lado de la Serra de Sures y es maravilloso. Yo tuve una experiencia que repensando ahora con algo que hablamos preparando este episodio y que invocó Marta, que era la experiencia como de que invocabas a Mackenzie Work a través de
Rabin la posibilidad precisamente de ese ocio, no también de esos espacios de ocio y simplemente caldo era como una anécdota como de un evento como mágico, no de de repente es una piscina termal abierta al público 24 horas en la que conviven portugueses con altavoces Bluetooth, copas de copas como de de Ginebra, gente de todas las edades, no. y estamos ahí como en a remojo, no a remojo a las 03.00 h y con muchísimo frío fuera. A mí me parecía con con un escenario muchísimo más sugerente, no y más. con un disfrute como mucho más genuino que esas réplicas ad infinitu que vemos en todos los centros de las ciudades que vemos en todas las propuestas de ocio y me recordaba un poco a ese a ese deseo del que hablabas tú, Marta, a través de de de de ese libro de Mackenzie Work. Sí, yo creo que ella tiene una cosa muy interesante cuando habla de la RAV, que es esta cosa del grado cero del espectáculo, no? O sea, ella identifica ciertos espacios rapes, no todos, claro, es humos. si es son luces, la música ya no que no hay grandes visuales, que no hay la arquitectura es casi desnuda, no? y creo que es muy interesante pensar en qué otros sitios tiene este grado cero del espectáculo, no o y cómo ahí. Entonces pues las cosas que te pones en funcionamiento la hace la gente, no? y digamos que el espacio es como mínimo y no entra dentro de esa lógica. Y luego al mismo tiempo, yo creo que hay una cosa que que cuando hablé por primera vez Ravin me molestó y que ahora, con el tiempo me molesta menos que también a ver qué ha pasado ahí, no como que McKenzie suma mucho. disfrutar en un en un momento de extinción, no? O sea, al final, yo creo que también la R la entiende ahí como como el único sitio que puede quedar dentro de que todos no como que me pille bailando o que me pille las raves este fin de no del mundo. y a mí, pues por momentos me parecía un poco más o pesimista, un poco más conservador. Quién puede estar ahí? Quién no, pero sí que es verdad, como que enlaza un poco la primera pregunta, no de cómo no negar
el derecho a ciertos espacios de placer. más determinados cuerpos que no han tenido ese acceso, que no tienen espacios seguros dónde hacerlo, etcétera, etcétera. a pesar del contexto y medio contexto. Pero en esta especie de ella habla de las situaciones construidas, no, que es uno de los conceptos que pone que esta capacidad de improvisar juntas situaciones donde escapemos, no de la de la lógica del espectáculo o de la o de la captura de la atención. No, por eso también esta cuestión de que en estos sitios el móvil no está permitido o que es verdad que no apenas ves el móvil, no puedes ver fotos, no. Ella también tiene esta idea de la a la opacidad. Bueno, la opacidad sería un concepto más de glizar, no, pero recuperar prácticas que no son tan visibles o no contar todo, no que sean más secretas, no. y entender también que por ahí pueda haber como otras formas, no de disfrute de estar juntas y de hacer no. Y yo creo que incluso lo que comentas tú, Antonio es como a mí me pasa un montón. Pienso en el sitio ahora que, por ejemplo, que has nombrado no esta cosa de bueno, vayas donde vayas, no etiquetes donde estás? No. o yo, por ejemplo, cuando es yo vivía en Usera. Empezó a mudar esta gente Usera empezó a subir fotos de sitios de Usera bien que os mudáis, pero no geolocalicéis absolutamente todos los los secretos. Una cosa es que no nos mudaremos, pero no tenemos por qué convertirlo. No, no en un en un en un en datos para Google ni en ni en tendencias para otros, no. Entonces yo creo que también por aquí puede haber algunas algunos trucos, no de estos sitios que como tú dices también lo del que ya está el río ya está y puedes estar no. y simplemente como no convertirlo en en, en, en, en un icono o en un lugar y que cada uno vaya teniendo sus sus estos pequeños lugares de grado cero de espectáculo y su grado de opacidad. y eso es lo que al final han hecho siempre, eh? No hemos hecho siempre, simplemente que en un momento yo creo que la cosa es algo como que que no hemos descubierto nosotros tampoco.
sí que por otro lado, como también está el espacio de la rabia como muy vinculado también a a discursos como postapocalípticos, no como que está muy presente también la cultura como de de la televisión del cine y tal como vinculado a a esos futuros como apocalípticos. ligado a esto, queríamos como también preguntaros como por esta relación entre entre deseo y extinción, no en este momento en el que nos encontramos también como enfrentando muchos retos climáticos en el que muchos de los discursos que tienen que ver con la viabilidad del planeta, pues está ligado a esta a este régimen de la tecnología, no como todos los movimientos, como toda la sociedad está, digamos, sometida al régimen de lo tecnológico de la viabilidad del planeta en este contexto como de de extinción planetaria, queríamos preguntaros también. eh bueno, y muchas veces también vinculados como a procesos de ansiedad, no vinculados al clima vinculados a al futuro del planeta de del clima. Queríamos preguntaros, eh? que yo creo que las dos habéis trabajado el tema, los temas del duelo y la extinción de diferentes formas que nos preguntaros cómo es cómo es posible vincular estas dos ideas? Cómo es posible pensar en futuros viables en este contexto de extinción, tanto humana como no, eh? y cómo es posible convertir. también esta idea del duelo en una forma como como de estar en el mundo. No hace poco como que escribíamos un pequeño texto también sobre esta idea de solastalgia de esta considerada derivada de bueno, de los ciertos futuros climáticos de la transformación del territorio en el que uno vive, no. y era curioso cómo este término de Albert lo vincula. No tiene como esta condición como tan nostálgica, no, eh, sino que tiene que ver con el futuro y tiene que ver con la movilización colectiva, no como a pesar de que es una idea, pues que tiene que ver con la ansiedad, tiene que ver con el trauma, etcétera. También es capaz como de movilizar otro otros deseos y otras luchas colectivas. queríamos preguntaros cómo encontrar también desde desde esta
perspectiva de esta idea del duelo o de la pérdida, cómo encontrar otras otras formas de de ver el mundo o de visualizar el futuro. A mí me me parece muy interesante. por ejemplo, algo que que dice la artista Naomi Rincón Gallardo, que precisamente es a través de bueno, pues la celebración, pero también como la rabia. No solamente no una celebración como
pacífica, digamos, no. O sea, como que sí, un disfrute, pero también un la rabia que te produce que el mundo, eh, los mundos estén descomponiéndose. que es fundamental para poder responder a todo este sistema que en realidad te quiere entender desaparecido, no. O sea, que precisamente en los lugares que están en comunidades que están más afectadas por las violencias del neoliberalismo, pues son los lugares que deberían tener más derecho. al disfrute a la fiesta, pero también a la a la rabia, no. Y que esa manera de celebrar es la manera más radical de reivindicar, eh, una posición, no, una posición política en el mundo cuando el mundo te quiere, te quiere totalmente destruido. A mí me parece interesante introducir también la, pues el deseo también, como no solamente un deseo pacificado, sino también un deseo radical que incluye también la rabia y la protesta. eh, el duelo en ese sentido, muchas veces yo hablo bastante de del duelo cuando en contextos ligados al extractivismo, pero sobre todo a formas de acumulación. Por ejemplo, a la acumulación de de datos, que es uno de los temas en los que trabajo y y bueno, que hay una acumulación tan grande que que me parece ya algo patológico, no que que cada vez a nivel de la industria, pues desde Google, Amazon, Meta, pero también a nivel individual. estamos en esa compulsión, tal vez precisamente en frente de esta incertidumbre sobre el futuro de los futuros de los mundos, pues también aferrarnos a esa manera de acumulación.
Yo veo el duelo, el desprendimiento como una parte fundamental, una condición inevitable de la transformación y de la vida y parte del deseo y y como una manera de contrarrestar las tendencias de acumulación que instiga el sistema neoliberal, no. pero no estoy. Me parece que en muchos casos se entiende como un duelo como algo nostálgico o incluso un poco pasivo, no como que Ah, pues ya no hay nada que hacer. Entonces simplemente pues hacemos duelo por la pérdida. No, el duelo no es aceptar simplemente la pérdida. El duelo es entender que la pérdida es parte de de todo este entramado que es la existencia. y el duelo no implica que no haya una posición política, simplemente que entender la pérdida, no como como parte de estos procesos y la pérdida como parte también de la imaginación. A mí me interesa mucho, por ejemplo, lo que dice Arjuna Padurai en relación a los archivos, especialmente los archivos migrantes, los tragos muy precarizados. de cuerpos precarizados porque no se trata solamente de que nos podemos desprender solamente si ya tenemos, sino los procesos de duelo y de pérdida, eh? Yo creo que son parte de cualquier vida, no? Entonces habla como que todos los archivos y yo me parece bonito entender también como los mundos como archivos son lugares de aspiración y de deseo. en donde se trabaja la imaginación, pero también son espacios en los que lidiamos continuamente con la pérdida. y para mí estos son conceptos, eh, pues muy interesantes con los que trabajar.
Sí, yo pensaba ligada un poco a lo que has dicho también al principio, no de de bueno, que creo que esto es un basic, no que los fines de mundo han pasado siempre. No simplemente ahora sentimos los blancos y occidentales que lo tenemos más cerca. No, pero creo no sé si era no sé de quién era, pero estaba de no el apocalipsis siempre estuvo ahí. Siempre estuvo no desigualmente distribuido, no, que es un poco parecido a lo que hablábamos de la escasez y la abundancia. No, esto lo señala mu Yota Mombasa, no de bueno, y el fin del mundo llegó en 1492 para otro tal, Gaza, etcétera. No. Entonces yo creo que también esos contextos justo podemos aprender mucho, no de justo cómo la pérdida o o la colonización también está respondida desde muchos lugares, que no solo es la la pena y la queja y el duelo, no. O sea, de hecho, recuperando. un poco la conversación sobre Ravin. El tecno nace en Detroit en un contexto de cultura negra donde está desarticulándose una industria y de alguna forma, pues igual que eso, los home system, la rave primigenia es más jamaicana o centroamericana que que inglesa. No, también no que surgen estos contextos. y yo creo que es verdad que hay una forma blanca. Hay un duelo patológico que es mayoritariamente blanco, no diría no. y que otras otras culturas de la muerte como en México, etcétera. pues están relacionadas con otra cosa. De hecho, creo que que que la muerte genera movimiento y genera muchos rituales. Lo que pasa es que también los hemos perdido, no, pero que la muerte en verdad para en muchos casos es el principio de muchas otras cosas o pone a moviliza a la sociedad o a las comunidades de algunas formas que son fundamentales, no también para para su propio orden social. Entonces ahí está claro que que lo que hay que es poner en suspensiones es la la idea de la melancolía, no en relación a la pérdida y una integración que también hará Johnson and age, no, pero como una integración mayor de la finitud, que es algo que creo que nos cuesta mucho, no? Y en
ese sentido no, no significa que todo da igual, pero que también nosotros, como en ese sentido, también tenemos como que ponernos en en otra relación jerárquica con el mundo, no, porque también a veces el duelo humano es mucho más jerárquico que el de otros seres. y yo creo que también es importante también en el sentido, como girar la mirada. y yo creo que que que que aceptar que estamos en tiempo de extinción podría hacernos vivir de una manera más radical. No creo que al final esto lo decía mucho una amiga mía. Este río barbero, no que la muerte lo que nos enseña es de la vida y tiene taller también con eso. Entonces yo creo que que si en vez de tener esta ansiedad ante la muerte, no o ante la extinción, asumiésemos que nosotros hemos producido extinciones del mundo constantemente históricamente y que estamos en otro de los finales del mundo, a lo mejor viviríamos con mucha más coherencia o más implicación política con respecto a cosas o una sensibilidad ante las cosas. No, porque yo pienso mucho personalmente que yo soy alguien. Además, frente a tu trabajo, Marina, soy superhumanocéntrica. Estoy intentando quitármelo, pero bueno, en plan soy de la escala humana, no? Y pienso un montón de que si me fijase más en el mundo y no tanto en los problemas humanos, probablemente tendría otra actitud con las cosas. No ahora que trabajo un poco como como sobre farmacología. al final es una escala tan humana y es como los problemas de los humanos. Al final es como bueno, es que aquí también hay una especie de burbuja de nosotros mismos que nos genera una serie de afectos en relación al mundo. que que son un poco una trampa, no, que son una especie de burbuja y sí, creo como que hay mucho que aprender, diría como de otros contextos, de otras culturas, de otras comunidades y que y que un poco toda la conversación que estamos teniendo a mí me lleva un poco a pensar eso, no de de la necesidad de desplazarnos de un eje occidental o moderno colonial, porque también es verdad que la
tecnología genera problemas o extracción, pero es una forma de dominio tecnológica. No diría Hui es una cosmotécnica concreta y hay muchas otras. y a lo mejor lo que se está acabando es nuestro nuestro imperio. Gracias a Dios, no. O sea, como que que Europa Occidente terminen podría ser muy buena noticia para el mundo, para el resto del mundo. y a lo mejor también hay que un poco por ahí.
No sé como con esa especie de de asombro y hasta curiosidad por nuestro propio desplazamiento, no como como como culturas dominantes. y me gustaba mucho una cosa que que que te había leído. a ver si lo encuentro que había notado que es cuando hablabas más de lo del borrar o de la acumulación personal, no de los datos de bueno, borra, pero hace una fiesta, no? Y me gustaba esta idea de bueno. que que dejemos que soltemos nuestras cosas no significa Ay, bueno, pues se olvida, no? Bueno, pues esto es un trauma, sino por qué nos cuesta asociar el soltar o la pérdida a otra serie de emociones. No. Y yo creo que ahí pues es lo que comentabas tú en este texto me resonaba un montón. Gracias. Sí, es que yo creo que también lo que ha pasado es que muchas de las formas colectivas de encuentros rituales se han ido sustituyendo por procesos de bueno, pues de consumo, eh? y y creo que son importantes ese tipo de celebraciones. No, yo me imaginaba cuántas culturas. el, pues con los solsticios o con luego cristianizado la noche de San Juan son momentos en los que son de dejar ir, no? Y es una celebración colectiva en el que hay un momento de dejar ir para hacer espacio para otras cosas, no? Entonces todos estos rituales ligados a la pérdida. Creo que que son importantes, que son importantes, entendiéndolos, no de una manera nostálgica, pero desde una manera en la que nos ayuda a conectarnos con procesos mayores. A mí me interesa bastante el trabajo de Patricia McCormack, que tiene el a Human manifesto. y bueno, es bastante, pues radical, no, porque propone un poco que la la extinción del humano es el ejercicio mayor de generosidad que podemos tener para el mundo, no, eh, que en realidad bueno, estamos como habías dicho tú tan obsesionadas con nuestra propia supervivencia que a veces, claro, se hace, eh, pues en detrimento de otros muchos seres, muchos seres que nunca. se han definido como humanos. Entonces a mí eso me parece bueno. Yo me lo planteo. no como una como soy una de estas child
childless cat lady. Pues me me parece interesante también pensar en la reproducción o no que impor qué implica la reproducción humana y mantener la especie en el planeta. Y qué pasaría si si no se hiciera. Pero sobre todo, a veces leo lo que propone Patricia McCord. no tanto como una, pues de una forma directa con la extinción directa de la especie humana, sino tal vez con la extinción de lo humano de esa manera de entender el mundo a través del pensamiento humanista occidental centrado en el hombre blanco y que ha llevado pues a pues todos los procesos, muchos procesos de violencia colonial. machista que que tienen. Bueno, pues sus repercusiones las estamos viviendo. y es verdad que muchas de las cosas que terminamos diciendo, pues se siguen practicando en muchas partes del mundo por comunidades que son precisamente las más perjudicadas por los deseos capitalistas. y que de repente ahora pues gente como yo las descubre. No digo, descubre como entrecomillado, no como, eh, desde una posición casi colonial y de repente bueno, pues me ilumina en el camino. Entonces son procesos complejos, pero a mí sí me parece interesante que en esa extinción de lo humano. entendernos como de otra manera, como cuerpos más porosos, cuerpos colectivos ligados también a la posibilidad de la pérdida, eh? en ese disfrute del que hemos hablado me parece que que hay hay algo que me parece que que bueno, a lo que me da cierto optimismo respecto a la posibilidad de de vivir de otra manera.
había un por por cerrar un poco el círculo de estas conversaciones cruzadas, porque en el podcast anterior te mencionaba Laila Martínez, Marta, precisamente hablando de tu memoria, de tu memoria política paranormal y eso y ella decía una cosa que tenía que ver con las cuentas pendientes, no? y estaba pensando ahora mientras escuchaba. como muchas veces ese miedo o esa obsesión, no esa angustia, muchas veces por una extinción que sabemos que se ha provocado y desde lugares muy concretos. también detona probablemente todos estos miedos y todas estas posibilidades de que nos persigan, no de ese miedo que incluso no estando nosotros nos o estando nosotros se nos siga persiguiendo lo que ya no está. No esa esa acechante y me parecía como un cerrar el círculo a modo de casi como de de de de cierre del del episodio por recuperar esas palabras del aire, no de que probablemente ese miedo a la muerte no lo tiene, eh? Quien no tiene cuentas pendientes, no? O sea, como esa idea de irse en paz también está ahí. y probablemente esta obsesión constante que tenemos. que se hablaba al principio, no de esos de esos cuerpos perfectos de ese mundo perfecto, de ese coche eléctrico no tenga que ver también con con no reconocer todas esas cuentas pendientes que que hemos generado colectivamente y que seguimos generando colectiva individualmente. No creo que hay algo. Hay algo. Hay algo de eso en esta en esta obsesión que nos acompaña, no con el deseo.
y por lo demás, agradeceros de nuevo este este tiempo compartido, haber podido recorrer con con vosotras y haber expandido de muchas más maneras de las que pensábamos al inicio, como esa idea de deseo de descomponerla en múltiples vías y daros las gracias enormemente por por haber estado hablando con nosotros. Pues sí, nos vemos en la próxima fiesta o asamblea de los baños del río Caldo. No, no, muchísimas gracias a vosotros y un gusto hablar contigo, Marina, que además eso no siempre es un gusto gute Celestenia. No en este caso, vosotros que nos habéis juntado, que no nos conocíamos y que siempre es un gusto también hablar y nos y nos vamos ahora a a disfrutar un poco también y a celebrar. Ah.

