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Comisariado. Luces de barrio '17 | Arquia - Centro de Documentación
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Comisariado. Luces de barrio '17

NOMAD GARDEN

Imagenes

Descripción

Luces de barrio es una iniciativa de iluminación y arquitectura efímera para poner en valor paisajes colectivos que vinculan cultura y naturaleza. En la edición de 2017, exploramos y celebramos la labor de las instituciones educativas de la ciudad de Sevilla que están repensando los entornos escolares como espacios innovadores de aprendizaje, integración y sostenibilidad.

Con este objetivo seleccionamos cinco casos en los cuales ya existían comunidades desarrollando proyectos encaminados a mejorar las condiciones educativas y paisajísticas de sus entornos. Nos referimos a los colegios de Huerta de Santa Marina en el distrito centro, Vélez de Guevara en Torreblanca, Andalucía en la barriada Murillo, San José Obrero en la Macarena y el instituto Salvador Távora en Rochelambert.

De esta forma, más de 250 estudiantes pertenecientes a los 5 centros seleccionados, exploraron durante tres meses las especies botánicas de sus entornos más cercanos, compartiendo lo hallado con sus vecinos a través de cartografias digitales, y diseñarón y construyeron a partir de los nuevos conocimientos y con ayuda de 5 equipos de arquitect@s, ambientolog@s y jardineras, una serie de paisajes potenciales para sus colegios.

Una serie de intervenciones que fueron expuestas durante las navidades de 2017-18 en la casa del pintor Bartolome Esteban Murillo, el cual cultivó un especial interés por la infancia a lo largo de toda su obra, llegando a desarrollar una gran sensibilidad para representar la cotidianidad infantil más allá de las temáticas tratadas.

Curiosamente, Murillo no abordó el género del paisaje, ni se aproximó a la naturaleza de manera aislada, pero su destreza en la ejecución de los mismos fue reconocida desde temprano por eruditos como Ceán Bermúdez, quien sostuvo que “pocos españoles le igualaron en la representación de los países y las flores”. Más clara emerge, sin embargo, su habilidad en el uso de la luz para generar claroscuros o vaporosos “rompimientos de gloria”, que utilizaba para representar el advenimiento efímero de una revelación.

Es precisamente a este uso extraordinario de la iluminación al que nos quisimos encomendar para desvelar, durante la navidad, los vínculos que atesoran las propuestas elaboradas por los niños de cinco colegios de la ciudad junto a diferentes grupos creativos para mejorar sus entornos escolares a través de estrategias basadas en la naturaleza.

Propuestas que se instalaron después de las navidades en los centros escolares, con el objetivo de que enraícen y crezcan, consolidando así paisajes que mejoren el clima, la nutrición, la biodiversidad, la salud o la memoria de estos entornos.

Intervenciones que podrán ser visitadas durante la semana del equinoccio de primavera del 2018 en una serie de jornadas de puertas abiertas y sobre las que aquí os dejamos algunas pinceladas:

“Emparrados” del Huerta Santa Marina

Es una instalación diseñada con la finalidad de mitigar las altas temperaturas sufridas en época estival en los colegios, mediante la disposición de trepadoras por fachadas y cubiertas.

Una solución tradicional y económica que confía en la capacidad de auto-regulación térmica de los vegetales para mejorar el bienestar en los colegios.

Una estrategia que pretende, a su vez, transformar las azoteas en hedonistas aulas abiertas, conquistando horizontes más extensos de los que ofrece el denso tejido urbano de la ciudad.

Diseño: 2DR arquitectos

Participantes: Comunidad educativa del CEIP Huerta Santa Marina; Colaboradores: Sevilla por el Clima; Proyecto Ecoescuela; Costura: Loulitas.

“Agujeros” del Vélez de Guevara

Es una instalación realizada para romper la tendencia actual a sellar con hormigón la superficie de los centros educativos, facilitando así el contacto con materiales blandos, vivos, performativos.

Con este objetivo la intervención articula un protocolo didáctico para agujerear la membrana inerte e impermeable que nos separa del suelo fértil a través de acciones lúdicas y creativas que concluyeron con la siembra de nuevas plantas. Una estrategia, que adquiere un especial significado en un colegio cuyo suelo se ha pavimentado talando para ello algunos de sus antiguos árboles, cuya memoria se recupera con esta instalación.

Diseño: Cuarto Creciente

Participantes: Comunidad educativa del CEIP Veléz de Guevara.; Colaboradores: Recetas Urbanas,Azul jardines, Rosalía Fenutria, Carlos Vázquez, Manuel Beltrán.

“Meteorito” del colegio Andalucía

“El meteorito polinizante” es una propuesta del alumnado del CEIP Andalucía para compartir el patio del colegio con plantas, insectos y otros bichos deseables. Una estrategia ecológica que reflexiona sobre la dramática desaparición de polinizadores como abejas, mariquitas o mariposas, visualizando los vínculos que entrelazan a nuestras especies en una suerte de destino común.

Con este objetivo se fabricó un gran icosaedro poroso y recuperó a su alrededor el antiguo huerto del colegio, aumentando la biodiversidad del mismo con flores de diferentes estaciones. Así, se pretende facilitar la fijación de insectos polinizadores, que a su vez ayudarán a fecundar las flores y hortalizas del colegio en una retroalimentación creativa e incesante.

Diseño: Teresa Cruz y Tamara Velasco (Azul Jardines)

Participantes: comunidad educativa del CEIP Andalucía; Colaboradores: Pablo Viveros, UPO, Residencia Flora Tristán, Carlos Vázquez, Manuel Beltrán.

“Atmosferas” del San Jose Obrero

Es una intervención que explora las potencialidades de las aulas para transformarse en saludables y exóticos jardines.

Seducidos por el estudio “NASA Clean Air Study”, realizado en 1989 para investigar como depurar el aire de las estaciones espaciales mediante el uso de plantas de interior que absorben agentes tóxicos como el benceno, el formaldehido o el tricloroetileno, la propuesta plantea estrategias para cultivar dichas especies en el interior del colegio sin interferir en las funciones didácticas. Así, una visión invertida de la tradicional disposición estratigráfica sustrato-cobertura vegetal-atmósfera, está brotando en los techos de las aulas del San José Obrero, mejorando la composición del aire en su interior.

Diseño: Studio Wet

Participantes: Comunidad educativa del CEIP San José Obrero;

“Huertos” del Salvador Távora

“Huertos” es una propuesta para transformar el instituto Salvador Távora en un laboratorio paisajístico de experimentación nutricional sobre ruedas.

El centro, es un ejemplo de la transformación de la ciudad moderna, donde prevalece una piel continua e impermeable de cemento y betún frente a los espacios porosos destinados a la naturaleza. En este sentido, poco se parece Sevilla a la que conoció Murillo, donde aún existían multitud de espacios intramuros destinados a jardines y huertos, como el del convento de San Pablo, donde fue bautizado el pintor y que bien podrían suministrar verduras y frutas a esos pícaros niños situados en aparentes entornos bucólicos.

Desde esta perspectiva, el instituto Salvador Távora es un laboratorio perfecto para hacer prosperar a la naturaleza en lugares donde no se le espera, como patios sellados, terrazas o azoteas.

Diseño: Pablo Pardal, Pepa Gervasini (CENINPA)

Participantes: Comunidad educativa del IES Salvador Távora.

Colaboradores: Pablo Viveros.

Video: "Fuera de cuadro"

Web: Lucesdebarrio.com

Autoría y colaboradores

Autor

MARIA SALAS MENDOZA MURO
Sergio Rodríguez Estévez

Colaboradores

Cristina Schmager (Escultura)
El Mandaíto (Producción)
Surnames narradores transmedia (relatoría)
Javier Vila (dirección audiovisual)
CEIP San José Obrero
Ceip Huerta De Santa Marina
CEIP Andalucía
CEIP Vélez de Guevara
IES Salvador Távora
Red Sevilla Por El Clima
Universidad Pablo De Olavide
Francisco José Pazos García (comisariado)

Suministradores

Loulitas (sastrería)
Benito Jiménez (iluminación)
Recetas Urbanas

Fotografía

Oscar Romero
Juan Duque Oliva
Juan Manuel Carmona

Acústica

Miguel Marín- Arbol (músico)

Project Manager

Gonzalo Díaz Recasens (artista mediador)
Carlos Díaz Recasens (artista mediador)
Cuarto Creciente (Artista Mediador)
Teresa Cruz (Artista Mediador)
Tamara Velasco (Artista Mediador)
Studio Wet (Artista Mediador)
Pablo Pardal (Artista Mediador)
Ceninpa Soc.Coop (Artista Mediador)

Promotor

Icas. Instituto De Las Artes Y La Cultura. Ayuntamiento De Sevilla.
Servicio de Educación. Ayuntamiento de Sevilla.

Información

Dirección

CALLE, Santa Teresa, 8, SEVILLA, SEVILLA, ESPAÑA

Fecha de inicio

2017-04-01

Fecha de fin

2018-01-07

Tipo de uso

Exposición

Sección

Próxima

VI Edición 2016-2017
2018
CATALOGADA

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Comisariado. Luces de barrio '16
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Comisariado. Luces de barrio '16

Luces de barrio es un proyecto coral promovido por el ICAS y comisariado por Nomad Garden en colaboración con Surnames, El Mandaíto y FabLab.

La aspiración de esta iniciativa es iluminar de manera efímera lugares urbanos que, cuidados y cultivados por colectivos cívicos, encarnen el vínculo que desde antaño se establece entre la sociedad y la naturaleza durante la Navidad.

Con el objetivo de aprender de estos espacios y transmitir el relato de dichos colectivos, contamos este año con la colaboración especial de jóvenes creadores de la ciudad, entre los que se encontraban: Motoreta, Mal, Proyecto-ele, Lugadero, María CabezadeVaca, Fran Pérez Román, Ctrl+Z, Scenotecniak, Oh let!, David Cordero, Hisabelia y Darío Mateo. Equipos que, a su vez, coordinaron a más de 100 artistas, 800 participantes y 3.500 visitantes en la creación de las diferentes instalaciones lumínicas.

Aprovecharemos esta oportunidad para reflexionar sobre el contexto y las motivaciones que originaron el proyecto. Para ello, nos gustaría comenzar aproximándonos al solsticio de invierno, periodo en el que se produce el evento y que se caracteriza por ser el punto de inflexión a partir del cual los días pasan de ser cada vez más cortos, a ser cada vez más largos. Un cambio de tendencia casi imperceptible pero cuyas consecuencias, el incremento paulatino de radiación solar y de producción fotosintética, propician la aparición de un periodo de prosperidad y abundancia en toda la biosfera.

De esta forma, cada año, el solsticio de invierno porta una promesa que no ha pasado inadvertida para las diferentes culturas, como reflejan las múltiples fiestas que en este tiempo celebran la llegada de la luz y la fertilidad.

En sintonía con esta tradición, Luces de barrio aspira a celebrar los vínculos entre la naturaleza y la sociedad, pero no solo de forma simbólica sino también de manera inmanente. Por ello, planteamos “iluminar” aquellos lugares urbanos donde realmente se encarna la luz solar en materia viva.

Ahora bien, ¿Cuáles son estos lugares?

Evidentemente, podrían ser parques y jardines públicos, pequeños patios íntimos, lugares baldíos abandonados por la ciudad y recién tomados por lo salvaje o, por qué no, lugares velados por colectivos ciudadanos donde aflore inesperadamente la naturaleza en la ciudad.

Sobra decir que esta última posibilidad fue la que nos sedujo. Por ello seleccionamos en el primer certamen de Luces de barrio seis situaciones heterogéneas como las calles de vecinos del barrio del Carmen, el arca vegetal de los amigos de los jardines de la Oliva, los cosmopolitas paseos del parque Amate y del barrio de San Jerónimo, el vergel de los artesanos de Rompemoldes, o los huertos urbanos del barrio Miraflores. Precisamente el descubrimiento de esta realidad nos llevó este segundo año a explorar el tema de la agricultura urbana de manera monográfica eligiendo, entre los múltiples casos existentes, los huertos de San Jerónimo, Alcosa, Rey Moro, Vega de Triana, Instituto Romero Murube y Hacienda San Antonio.

Pero, ¿Por qué seleccionamos estas situaciones emergentes frente a aquellas más consolidadas?

En primer lugar estimamos que aquellas realidades consolidadas ya se encontraban convenientemente regladas, y que además posibilitaban el uso y disfrute de una mayoría considerable de usuarios. Por contra, las segundas aparecían como realidades marginales y vulnerables, que no gozaban del reconocimiento institucional necesario y que, además, afectaban -aún- a una minoría de ciudadanos.

Precisamente la presencia del adverbio introduce, veladamente, una segunda razón de peso que nos impulsaba a tomar partido por ellas. Nos referimos concretamente a la capacidad de estas situaciones, ahora minoritarias, de anticiparse a escenarios futuros que podrían afectar a colectivos más amplios. En este sentido, la experiencia atesorada en estas realidades podría ser de un valor incalculable para afrontar de manera diversa los retos sociales, ambientales y económicos que nos acechan.

Desde esta perspectiva, desde Luces de barrio nos gusta pensar que la ciudad funciona como un sistema emergente con capacidad de auto-organizarse, adaptarse o soñarse a sí misma y que, quizás ingenuamente, con esta iniciativa podríamos iluminar algunos de esos sueños de futuro.

La cuestión es: ¿Cómo sueña la ciudad futuros alternativos más justos, inclusivos, ecológicos,…? ¿A través de quienes?

Si nos detuviésemos brevemente a reflexionar sobre estas cuestiones descubriríamos que estas situaciones nacen sin un plan externo o reglado. Por el contrario, aparecen más bien como consecuencia de los deseos y acciones cotidianas de colectivos, en ocasiones minoritarios, que encuentran en estos espacios cercanos a sus viviendas un lugar para expresar sus propósitos. Demuestran así su capacidad para crear paisajes hospitalarios en medio de un mundo indiferente e incluso hostil a su existencia.

En este sentido es curioso observar, por ejemplo, como grupos de pensionistas o parados situados al margen del mundo laboral, recuperan y reclaman su utilidad social a través de la participación en estos espacios. En este contexto, y teniendo en cuenta las previsiones futuras, resultaría aconsejable aprender de estas experiencias para promover situaciones urbanas donde las personas puedan involucrarse de manera activa y significativa en la producción de sus entornos vitales.

Contemplando estos argumentos quizás resulte más comprensible nuestra voluntad de “iluminar” estas realidades y de velar para que cualquier intervención en las mismas, por efímera e intrascendente que fuera, se realizase desde los mismos principios de inclusión y participación.

Para ello, articulamos una serie de laboratorios de creación colectiva coordinados por los equipos mencionados con antelación. Equipos seleccionados no solo por su producción alternativa, sino también por su capacidad para soportar y difundir la voz de otros.

El propósito de esta decisión era múltiple: para empezar resultaba tentador sacar a los artistas de los estudios, teatros y museos para devolverlos a la arena de la cotidianeidad, exponiéndolos a un diálogo inesperado con los colectivos de los huertos urbanos y viceversa. Nos parecía sugerente propiciar un espacio para dejarse afectar por los otros, por sus preferencias, necesidades, técnicas o recursos. También nos divertía contagiar de espíritu agrícola a los artistas, jardinero a los técnicos, artístico a los hortelanos... poco importan las etiquetas. Lo relevante era lograr que cada participante tomara la posición del otro, o encontrar posiciones nuevas; mestizas.

En todo caso el desafío de esta estrategia era sondear la capacidad de las intervenciones resultantes de dichos diálogos para reflejar la realidad de los huertos, para experimentarlos de forma diversa o, porque no, para hacer aflorar otras posibilidades inadvertidas.

Y así fueron transcurriendo los meses a través de muchas discusiones y talleres en los estudios, el FabLab, los propios huertos o colegios vecinos, hasta que se fueron decantando las propuestas. Cada una de ellas encontrando acomodo y sentido a su manera, como aquellas en Alcosa (video 5), Rey Moro (video 6) o San Jerónimo (video 2), que intentaron ser una caja de resonancia de las cualidades y deseos ya existentes.

En otras ocasiones las propuestas se decantaron como una respuesta a problemas técnicos y deficiencias de estos lugares. En este caso las intervenciones no fueron pensadas como una brillante instalación lumínica, sino como un resto útil y duradero, como fue el caso de Hacienda San Antonio (video 1) o el IES Romero Murube. (video 4)

También hubo experiencias que sondearon otras dimensiones latentes de los huertos, a priori no utilitarias, ni tan evidentes. Lo cual no significa que renunciaran a su capacidad para mejorar de manera inmediata las condiciones físicas de estos lugares, solo que prestaron especial atención en desarrollar otras maneras de percibirlo. Tal fue el trabajo de María Cabezadevaca y Fran Román en los huertos de Vega de Triana. (video 3)

Luces de Barrio. 2015
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Luces de Barrio. 2015

En la navidad se superponen múltiples celebraciones: la natividad cristiana, el solsticio de invierno o la fertilidad de la agricultura, las cuales encarnan nuestro vínculo cíclico y fraternal con el cielo, la naturaleza y la sociedad. El portal de Belén, los banquetes saturnales, las candelas de Tule o el árbol de navidad han sido algunos de los dispositivos alrededor de los cuales se han conjugado dichas fuerzas de manera litúrgica. Lugares de encuentro y comunión que, desde la antigüedad, se iluminaban y señalaban con velas, antorchas o estrellas. La cuestión es: ¿Cuáles son los espacios donde se encarnan estas alianzas en la actualidad? ¿Dónde habita la navidad?

Con la intención de repensar y reencarnar dicha tradición viva, sin caer en representaciones, para la navidad 2015-16 Nomad Garden planteó en la ciudad de Sevilla la realización de un laboratorio encaminado a iluminar creativamente lugares urbanos excepcionales que, cuidados y cultivados por colectivos cívicos, ya encarnaban y propiciaban dichas alianzas ecosistémicas. Se seleccionaron seis casos en los que los vecinos velan, de manera esforzada y humilde, por la prosperidad de la naturaleza y la cultura de la ciudad. A lo largo de un mes, en una serie de talleres impartidos por arquitectos y creadores locales se exploró y generó una iluminación de navidad singular a partir de elementos del lugar con la participación de los colectivos y asociaciones que, durante todo el año, cuidan de estos espacios. Músicos, narradores y otros actores del programa de Navidad Alumbra dirigidos por el ICAS recalaron en ellos, celebrando la renovación de antiguos ritos y alianzas.

Objetivos:

· Celebrar la excepcionalidad de estas situaciones urbanas, así como reconocer la labor cívica de los colectivos que las gestionan.

· Difundir el valor ejemplar de dichos prototipos al resto de la ciudadanía.

· Animar e involucrar a los habitantes en la regeneración creativa de su entorno.

· Potenciar el lado lúdico y festivo de la ciudad.

Viva La Oliva​

Mil globos biodegradables portando semillas y mensajes expanden y celebran el vivero y banco de semillas de los amigos de los Jardines de la Oliva y otras actividades educativas que este colectivo realiza en favor de la biodiversidad y la preservación de la naturaleza.

Espacio Mutuo​

Una nueva red de luz y color serpentea bajo las tipuanas del Parque Amate, conectando las redes de colectivos paraguayos y ecuatorianos que se reúnen en el lugar para jugar al piki volley, y así celebrar la red de apoyo que han creado para ayudar a personas con problemas de salud.

La magia del Carmen

Desde los tendederos de las viviendas de El Carmen y reciclando elementos cotidianos como almohadas, las comunidades generan una iluminación compartida que celebra la apropiación y mejora ambiental espontánea que los vecinos hacen de sus calles, regenerándolas y creando comunidad.

Oleum Lucernae​

Creadas por los 160 hortelanos que cuidan los huertos urbanos de Miraflores, y por los niños que participan en sus programas educativos, 400 lámparas de aceite (recordando los olivos que había en el lugar) iluminan árboles y huertos, creando un espacio litúrgico para el encuentro.

La Ñu_b

Desde la corrala industrial y verde de Rompemoldes, una nube de luz sale a recorrer los espacios auto-gestionados de San Julián; como una comunidad de gotas, la ñu_b subraya el quehacer colectivo de las diferentes asociaciones, mientras lleva a cada lugar una acción que pone en valor su trabajo.

Teranga / Hospitalidad

Enmarcados con luz, los accesos a locales de varias asociaciones de San Jerónimo amplifican su presencia en el espacio público. Organizadas por ellas, diversas actividades de temática intercultural cruzan los interiores compartidos y las calles de este barrio desfavorecido para celebrar su tejido solidario.

WEB: http://gardenatlas.net/gardener/profile/luces-de-barrio-15/

Casa Eloyana
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Casa Eloyana

En tejidos suburbanos como el que nos ocupa, la vivienda unifamiliar es el actor principal, quedando el espacio público reducido al servicio del vehículo privado. El contrato que liga la "casa" a la "ciudad" se restringe a una cuestión de cosmética, donde la casa se muestra a través de su jardín. Habitualmente esta tipología se sitúa en el centro de su parcela, definíendose como un objeto sobre un pedestal. En ese tipo de organizaciones la casa se expone a través del jardín desvelando la vida de sus habitantes.

Al diseñar Eloyana, nos preguntábamos cómo abordar el concepto de intimidad en el ámbito doméstico sin olvidar el espacio público. Cómo modelar el jardín para poder habitarlo íntimamente. No hay que irse muy lejos para observar otras alternativas. El casco antíguo de Banastás, no deja de ser un ejemplo de urbanidad e intimidad.

Podríamos describirlo como una agrupación de casas entre medianeras abiertas a jardines interiores, modestos pero privados, espacios que se incorporan a las viviendas con un uso activo.

Si en los nuevos tejidos se hace ciudad con objetos, en los viejos se hace con el vacío.

Pensar la casa suburbana como el dispositivo que articula espacios abiertos privados y espacios abiertos públicos.

Al igual que los patios, pueden aparecer otras estructuras que articulan esta frontera de uso. Muros plegados y pérgolas construyen porches vegetados que purifican el aire del entorno y protegen del frío y el viento invernal así como de los calores estivales.