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CENTRO DE SALUD PINOFRANQUEADO | Arquia - Centro de Documentación

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CENTRO DE SALUD PINOFRANQUEADO

Galería realización

Descripción

Dadas las preexistencias y el programa propuesto por el Servicio Extremeño de Salud para la reforma y ampliación del Centro de Salud de Pinofranqueado, y puesto que no existen terrenos anexos al Centro que pudieran utilizarse dicha ampliación, se decide redistribuir los espacios existentes adecuándolos a los nuevos usos y criterios del S.E.S, optimizando así lo existente. Para evitar los actuales problemas de comunicación y accesibilidad entre las distintas dependencias del centro, a cotas distintas, así como la conexión con la antigua “Casa del Médico” propuesta como ampliación del Centro, se proyecta un nuevo espacio, casi una infraestructura, que resuelva tanto el acceso al Centro, actualmente desde tres puertas diferentes, como la accesibilidad en el mismo (interrumpida a día de hoy por escaleras y rampas imposibles y comunicaciones torturadas), la conexión y continuidad con la zona ampliada en la “Casa del Médico” y la correcta distribución de todas las instalaciones necesarias, que discurrirán ahora por esta nueva galería. Este espacio aglutina también la distribución de pacientes dentro del Centro, que queda articulado mediante cuatro áreas diferenciadas (administración, asistencia genérica, asistencia específica y urgencias) con sus zonas de espera concretas conectadas y asistidas por la galería. En ella se insertan también aseos bien dimensionados para el tamaño del Centro. Esta edificación-infraestructura genera además una renovada imagen del Centro, más acorde con una arquitectura contemporánea y tecnológica, sin perder la sutileza del lugar donde se actúa. Se parte de la fuerte impronta que marca el edificio existente, instalado en la memoria colectiva del lugar. Aunque sin valor arquitectónico, se le reconoce un alto valor social y urbano, por lo que el edificio se respeta y no se modifica su imagen, manteniendo inalterada la vista principal del mismo desde la calle principal Duque de Miranda. La pieza de nueva planta propuesta se sitúa en la parte trasera del edificio, donde éste se encuentra a una cota inferior a la vía, semienterrado, separado de ésta por un caótico conjunto de patios y edificaciones añadidas. Es en este intersticio, en este intervalo, tierra de nadie, donde se interviene, acondicionando las cotas del terreno, adaptando la galería que se construye al terreno natural para, de una manera a la vez orgánica y sistemática, resolver la conexión entre los dos edificios preexistentes y generar una nueva imagen para el centro de salud. Aunque se mantenga la imagen aceptada de los edificios, esta intrusión casi vírica de la pieza propuesta da la vuelta funcionalmente al edificio, provocando que el acceso principal se produzca a través de ella, adecuándose a las necesidades de escala y accesibilidad de este tipo de edificios. Con esto, al Centro de Salud de Pinofranqueado se accederá a través de una plaza, de una rampa, de un vestíbulo, de un espacio. La edificación de nueva plante se construye mediante sistemas constructivos ligeros, casi mobiliares. Conscientemente hemos evitado la masividad en nuestra propuesta, concepto más ligado al edificio preexistente que a la idea de elemento infraestructural y tecnológico que se propone. En cuanto al material elegido, el cobre, el envejecimiento de este material proporcionará al edificio una pátina que lo ligará al lugar y a sus matices: la piedra de la edificación preexistente, los colores de la sierra y el valle, el paso del tiempo…

Autoría y colaboradores

Autor

gap_ARQUITECTOS

Información

Dirección

pinofranqueado, cáceres

Fecha de fin

2007-12-31

Geolocalización

40.302787799999997,-6.331912500000044

Tipo de uso

Publicación

Sección

Próxima

I Edición 2006-2007
2008
II Edición 2008-2009
2010
III Edición 2010-2011
2012

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ESCALA Y ENTROPÍA ENTORNO El proyecto intenta escuchar el lugar y sus límites, a cada escala. A escala local, su topografía, sus bordes, su suelo. A escala urbana, los pulsos de un espacio descoyuntado, mitad campo mitad ciudad, caracterizado por los lejanos horizontes marcados por la simplificación agrícola de la vegetación, el acueducto de San Lázaro que nos recuerda la ciudad y su historia y la huella imaginada del futuro edificio de las Consejerías de la Junta de Extremadura. Dibujando un mapa que define el territorio, contemplamos un conjunto de dualidades que nos señalan estos límites. Entre ellos se encuentra el espacio que nos interesa. De un lado tenemos lugares marcados por la estabilidad, el peso, la fijación, la permanencia. Son todas ellas condiciones, quizá inevitables, de la arquitectura. Por otro lado, en paralelo, existen lugares, más bien diría atmósferas, regidas por la inestabilidad, el movimiento, la movilidad, la expresión fugaz del momento que acompañan a los acontecimientos de la vida que con nuestros edificios celebramos y albergamos. Nuestra pretensión es recoger esta atmósfera, solidificar mediante el proyecto, como una operación alquímica, este material evanescente, este gas, y atraparlo en el espacio sin que en este trámite desaparezcan su volatilidad y su vitalidad. Una estrategia, no una forma. CONTORNO La parcela posee una inclinación que determina la implantación del edificio. Nos enterramos, sí, pero menos… La cota inferior, que alberga los usos característicos del edificio, desde el parking de ambulancias, los almacenes y vestuarios hasta la gran Sala de Coordinación y espacios anejos, entierra la zona de vehículos, pero a la vez disfruta de un espacio ajardinado frontal al que abre el oficio y la sala de descanso. El programa del edificio se propone en tres claras bandas: un muro técnico habitable asume los usos de servicio del edificio a la vez que separa las zonas ocupables de la calle: aseos, vestuarios, control, sala de seguridad, sala fría..., pero también espacio para las instalaciones principales del edificio, desde la maquinaria de climatización o el grupo electrógeno a las placas solares en cubierta. La segunda banda longitudinal recoge las comunicaciones y accesos del edificio, en un espacio a doble altura iluminado por los lucernarios laterales; la tercera banda, protegida y asistida por las anteriores, alberga bajo una cubierta única, plegada y útil, las distintas salas y espacios ocupables del edificio. Se plantea el acceso peatonal desde la cota superior a partir de una pequeña plaza de acceso, una expansión del acerado en un guiño a la ciudad, a la manera que deben encontrarse los edificios con el espacio público -un yard dirían los Smithson, uno de esos entre estratégicos-. Desde ésta se lanza una rampa-escalera hasta el centro del edificio, donde se ubica el control de acceso. Los vehículos entran desde la rotonda, permitiendo así tanto su rápida salida en cualquier dirección como su acceso cómodo al edificio desde las dos vías principales cercanas. Este bucle de accesos permite que tanto la entrada principal como la rodada o las salidas de emergencia se resuelvan a cada cota de la urbanización, facilitando tanto la accesibilidad del edificio como su seguridad y control de acceso. El resto de usos, tanto la sala de Crisis como la del Comité asesor y los despachos ocupan el espacio bajo la cubierta continua, permitiendo tanto su adecuada orientación e iluminación como la visión elevada de la Sala de Coordinación. Estas entreplantas disponen además de oficio privado, aseos y salida a la cubierta transitable desde el núcleo principal de comunicaciones. Bajo el pliegue-cubierta-edificio los espacios, fluidos pero sistemáticos, se iluminan con diferentes recursos, adaptados a su destinos final: lucernarios laterales, terrazas profundas, celosías…, configuran en el interior un lugar nuevo, pero parecido al que podría haber existido hace siglos, las luces partidas y vibrantes de los rayos del sol a través de los árboles. MARGEN El edificio no es tan sólo la envolvente de un programa ordenado adaptada a un lugar físico. En esta estrategia de solidificación de la vitalidad de todos los lugares y atmósferas del proyecto queremos que la sede de atención de Urgencias y Emergencias de Extremadura-112 sea un referente social-urbano. Construimos el edificio como una topografía, evitando la competencia con el acueducto y el nuevo edificio de las Consejerías, proponiendo más un paisaje que un objeto. En esta arquitectura de silencio la fuerza reside en la acción: frente al mirar, la arquitectura pide ahora fijar la vista, mirada atenta, mirada intensa. Elevados del suelo, la gran celosía se ilumina de acuerdo al nivel de alerta que exista: verde, amarillo, naranja, rojo… El edificio enseña su único ojo a la ciudad, el ojo de Boullée, de Duchamp, de Magritte, un renovado Polifemo que con su mirada lanza un mensaje: tranquilos, permanecemos vigilantes…