Digerir la forma

Digerir la forma
Jorge López Conde lidero la transformación de ecosistemas industriales y territoriales, acompañando a empresas, administraciones públicas o fundaciones en la creación y gestión de estrategias, consorcios o proyectos con fondos europeos. Actualmente soy Deployment Chief Manager para la New European Bauhaus en la European Cluster Alliance y coordino las actividades vinculadas a la transición del ecosistema de construcción hacia el nuevo pacto verte. Colaboro como experto en ‘Arquitectura, tecnología y reto demográfico’ en la Fundación Cotec.
En 2022 fui seleccionado como uno de #Los100deCotec, la red de expertos para analizar los grandes retos sociales, económicos y tecnológicos que afronta la innovación. Mis áreas de especialización son la innovación para la construcción, el reto demográfico/despoblación, la bioeconomía circular y social, y las industrias culturales.
En 2022 creé el Observatorio de la Despoblación www.observatoriodeladespoblacion.com y fui comisario de la exposición ‘La Ciudad del Futuro: de la Huerta a la Mesa” https://www.centrocentro.org/exposicion/la-ciudad-del-futuro-de-la-huerta-la-mesa en CentroCentro Palacio de Cibeles. Durante 2023 la exposición será itinerante con diferentes formatos, entre los que se encuentra la publicación de un libro.
Micropodcast BlogFQ
Un pódcast de la Fundación Arquia conducido por Jaume Prat como director editorial del BlogFQ en su etapa 2022-2023.
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Gracias por haber pensado en mí y plantear este gran debate, no que la arquitectura está volviendo a asumir y a responsabilizarse, no desde la disciplina. y desde este punto, pues bueno, añadir o intentar aportar a ese debate algunas de las cuestiones o de las preguntas que me he estado haciendo durante estos últimos cinco años en una investigación continua de alguna manera y vinculada a nuestra forma de vida y a intereses particulares. que quiere analizar diferentes ecosistemas, pero también estrategias y tecnologías para que podamos alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible. Y desde el punto de vista del alimento y la disciplina de la arquitectura.
hago diferentes análisis históricos. Es una prospección de futuros, un análisis histórico para proyectarnos al futuro, ya que el desarrollo del ser humano, el origen de la civilización, la creación de la cultura y de la ciudad van en paralelo a nuestra alimentación. y hay muchos temas que son muy característicos que quizás hemos ido perdiendo durante estos siglos, como por ejemplo, que la palabra cultivo y cultura son la misma. El origen de la etimología es exactamente igual y la definición de ciudad, por ejemplo, de la Real Academia Española. dice que es el conjunto urbano opuesto a lo rural, cuya población densa y numerosa no se dedica a actividades agrícolas, con lo cual desde este punto de vista ya tenemos como la idea de ciudad, de cultura y de cultivo se relacionan de alguna manera, no. Y además, en nuestro presente, y nuestro gran problema frente al cambio climático, el informe del Panel Internacional. de la ONU, que lucha contra el cambio climático, aconseja una dieta de 2500 kilocalorías producida por sistemas que utilicen menos energía. y aquí se abren las grandes preguntas de la profesión y de la disciplina de la arquitectura y del urbanismo, ya que somos los únicos que tenemos de alguna manera potestad o legitimidad también legal para definir las escalas que van desde la huerta a la mesa y que diseñan. en esa forma de vida y por lo tanto, esa dieta, no.
Entonces, frente a ese planteamiento de un cambio de dieta, cómo vamos a cambiar nuestra forma de vida sin cambiar nuestras tradiciones y nuestra historia sin cambiar nuestra cultura? Cómo vamos a producir esos alimentos y volver a relacionarnos en equilibrio con la tierra y en equilibrio entre el campo y la ciudad para evitar el cambio climático. cómo la arquitectura define todas esas escalas. y a partir de ahí, esa investigación, que fue una exposición y que ahora va a ser un libro, intenta recorrer las respuestas en una conversación abierta, obviamente, y que habla más de agencias y de un cambio de perspectiva más a un modelo ecosistémico que a una respuesta. como podía hacer quizás el movimiento moderno se plantea esas recorridos, esas escalas históricas, pero también tipológicas. y habla de diferentes casos de estudio desde el Edén al futuro de la ciudad para que todos los públicos y todas las personas podamos entender y aprender de ese pasado para proyectarnos al futuro y participar de ese debate. La ciudad del futuro al final tendrá que ser un ecosistema. solidario y simbiótico con eh la biorregión que la soporta. de ciencias y tecnologías, pero también de tradiciones e historia que estén diseñadas y representadas siempre por la arquitectura para dar forma a esa nueva cultura que debería conquistar los objetivos de desarrollo sostenible. Así que de alguna manera, políticas y agendas globales, ejemplos y modelos locales, tecnologías, cocineros, agricultores, ganaderos, nuevas economías, pero también obras de arte o sistemas de producción y transporte. se deberían dar la mano a través de alguna forma de la arquitectura en ese en esa ciudad o en ese escenario de futuros, la exposición. recorría diferentes hechos históricos y diferentes formas de ciudad, como te decía, desde el paraíso y el concepto de paraíso que está en todas las culturas y que ese es el lugar donde hay un confort y hay un alimento, no y una arquitectura metabólica y termodinámica que nos permite no preocuparnos absolutamente de nada, no? y con lo
cual hay un concepto de felicidad y de permanencia. que está vinculado también a un clima y el origen de la agricultura, que también es el origen de la cultura y el origen de la ciudad. Así que también en todas las escalas aparece la arquitectura y aparece una desconexión. No aparece una separación, nos echan, nos expulsan del paraíso y todo esto se repite en todas las culturas y siempre tenemos como ese echar de menos y esa pena o tristeza de luchar o de dañar al planeta. Ehm, el recorrido va atravesando otros modelos, como por ejemplo el modelo romano y la construcción de un imperio para alimentar a a una ciudad y la ciudad más grande, eh, de la historia. que dedica a todo un continente que a la vez es el origen de Europa para ser alimentada. El límite de las ciudades siempre ha estado con los diagramas de Bontunen bien estudiados en el siglo XIX. siempre ha estado asociada a una gestión del territorio que tiene unas limitaciones metabólicas de producción de alimento. Así que las ciudades siempre han tenido un tamaño. a lo largo de la historia
vinculada a esa gestión del territorio. Eso es lo que nosotros teníamos o entendíamos también hasta que se descubre América. Así que de alguna manera está el modelo romano como el máximo, no un imperio alimentando a una ciudad. El resto de ciudades tenían un tamaño que iba vinculado a la gestión de la biorregión. Solían no llegar al límite de 100.000 personas y la distancia solía ser unos 40 km de radio, que es lo que puede recorrer un carro en un día con los productos frescos, no. Y sin embargo, cuando descubrimos América, entendemos que hay un nuevo modelo de ciudad que es México DF. con las chinampas, que es el sistema de arquitectura, de infraestructura medioambiental, termodinámica y metabólica que genera el hombre no se sabe cuándo y que produce la ciudad más grande de la historia y más sostenible sobre el pantano a través de la estructura de chinampa. Ese tipo, ese modelo de chinampa se desarrolla. y de alguna manera hay un vínculo directo con el sistema de producción actual más sostenible también y más productivo que tenemos, que es los invernaderos. Entonces voy haciendo diferentes comparaciones, analogías o ejemplos y aprendizajes de esos momentos históricos desde la arquitectura siempre para proyectarnos al futuro.
ahora hablo de otro tipo de ejemplos más cercanos que todos podemos entender como la arquitectura árabe y se pone de ejemplo, la Alhambra desde la huerta del Generalife, la huerta del Generalife, una de las posibles traducciones y esto es maravilloso. podría ser Janat Larif, que significaba la huerta del arquitecto o la casa del arquitecto o la casa de la felicidad. y ahí se proyecta sobre esa idea de paraíso también que siempre nos acompaña y que de alguna forma el manifiesto de la Alhambra pone en valor. También se cumple el aniversario del manifiesto de la Alhambra. este año fue del año 52, 53, cuando se desarrolla y ahí podemos empezar a hablar de otro tipo de arquitecturas otra vez metabólicas o termodinámicas con las que hoy trabajamos de manera habitual. No hablo también de los monasterios como una construcción territorial que se superpone al ejemplo de la comarca, digamos, desde un punto de vista actual de gestión del territorio. y luego de esa separación, esa otra separación que nos provoca el desarrollo industrial y la revolución industrial que nos lleva a este crecimiento exponencial que ahora tenemos que cambiar y volver a reconectarnos, no reconectarnos con ese kilómetro cero, reconectarnos con esa ciudad que se autoabastecía de ese territorio de unos 40 km de diámetro y volver. a poner en valor todo ese conocimiento con las tecnologías actuales. Esto es un poco esa idea de desarrollo, por un lado de paradojas que ha habido, pues la ciudad industrial hace que se provoque la ciudad sostenible, no como una especie de lucha contradictoria, que es en la que actualmente estamos.
Así que esa proyección al futuro tendrá que diseñar. y activar una nueva potencia de obrar donde desde la disciplina de la arquitectura podamos crear una nueva definición de ciudad que no esté basada en opuestos, sino que esté basada en una relación con el territorio para poder cumplir esos objetivos de desarrollo sostenible y no sólo desde la sostenibilidad, sino desde la cultura regenerativa a través de nuevas herramientas innovadoras que Europa nos las está marcando, como pueden ser los Living Lab o el sandbox. y esas políticas que están vinculadas, pues a esa idea de la huerta a la mesa de la nueva forma de la ciudad, pero también de la visión a largo plazo de las áreas rurales para reestructurar esos desequilibrios que esta ciudad industrial nos ha estado generando, no y poder cambiar nuestra forma de vida para luchar contra el cambio climático, que es nuestra prioridad absoluta, con nuevas herramientas de diseño y de innovación, no para aterrizar en la tierra, que es lo que también nos estaba indicando Bruno Latour. es importantísimo desde la disciplina de la arquitectura implementar a largo plazo estas nuevas agencias innovadoras que tengan en cuenta las conexiones que hay entre el pasado, el presente y el futuro. y las escalas que habitamos para poder llegar a construir esa nueva definición de ciudad, pero también de Europa, con ese enfoque sistémico donde esta forma de vida regenerativa y simbiótica desde el alimento, también entre la persona, la sociedad, la política, la economía, la ciudad y la villa o región. vuelva a poder ser una casa en común y podamos rehabitar y rehabilitar y regenerar el propio planeta.
así que creo que es muy importante para la arquitectura volver a mirar todas las escalas desde una perspectiva sistémica donde tenemos capacidades de diseño y de decisión cocreadas y colaborativas para promover este cambio. y desde este punto de vista, creo también que es muy relevante, pues el trabajo que se está realizando en muchos niveles, como el ejemplo del pabellón de la exposición de la Bienal de Venecia de España. Así que espero que haya podido aportar un pequeño granito de arena y agradecer vuestra confianza. Un saludo.


