Buscando en el catálogo...

UN HÍBRIDO ENTRE LO AGRÍCOLA Y LO DOMÉSTICO, ENTRE INTERIOR Y EXTERIOR
Híbrido entre lo agrícola y lo doméstico, el invernadero es un escenario siamés para la vida vegetal y la humana. Dos cuerpos adyacentes son gemelos perfectamente asimétricos: mitad invernadero y mitad salón exterior. Su contigüidad favorece una cierta simbiosis entre dos funciones disímiles: un interior para las plantas y un exterior para las personas. Esta relación entre la sala de estar y el invernadero crea un microclima que acondiciona la sala de estar abierta durante todo el año. La fruta va a la mesa; las manos limpian las hojas.
La arquitectura se inspira en el lenguaje vernáculo de sus alrededores, como diccionario de formas y actitudes ante las estructuras temporales. El carácter tipológico del añadido emerge como veranda, toldo, antepatio o sobreconstrucción -un poco vacilante pero necesaria- como estrategias de sombreado, ventilación, iluminación natural y modulación.
Desde el punto de vista de su utilización, el invernadero es un espacio versatil, dividido en dos estancias, un interior lleno de plantas, un exterior como una sala de estar abierta, cuyo uso puede cambiar y acoger una infinidad de usos en el transcurso del tiempo. Se persigue la idea de un espacio indefinido, con un programa que puede cambiar, donde la idea de interior y exterior, de privado y pulico se desdibujan en un espacio de coexistencia. El pequeño alero de policarbonato en la parte superior del volumen principal, parece abrirse como un toldo invitando a acceder al interior de este enorme umbral. Esta indefinición deliberada se traslada incluso a la volumetría, la lectura de esta pieza cambia según la hora del día. Más nítido en las horas centrales, vaporoso y entrelazado con el entorno en las horas en las que el sol está bajo.
SISTEMAS Y MATERIALES CONSTRUCTIVOS LOCALES; COSTE MÍNIMO
El invernadero trata la cuestión del diseño sostenible desde el punto de vista de la economía de medios, un entendimiento de la tradición local y la utilización de sistemas constructivos que reduzcan emisiones. Se reducen asimismo los costes de transporte de materiales ya que la mayoria provienen del valle de Ica. La base de los muros, los suelos y la chimenea se construyen como objetos firmes y monolíticos, impermeables al paso del tiempo. Un zócalo de ladrillo se eleva hasta los 2 metros, constituyendo una línea de referencia para los elementos funcionales. Este invernadero para plantas y humanos está construido con ladrillo recocho, que es un ladrillo recocido reutilizado, recuperado durante meses de los desechos de las ladrilleras locales.
El montaje de la estructura metálica, elemental y diáfana, sugiere la transmutabilidad de su ligereza. Su modesta escala le permite abastecerse de los recortes de las infraestructuras agrícolas cercanas. Ahora es un invernadero, pero en el futuro podría desmontarse y tener otra vida. Podría darse cualquier número de configuraciones o permutaciones en las que estos espacios adyacentes asumieran otras funciones o se fusionaran entre sí como uno solo.

The Outdoor Room, (la Habitacion Exterior), es un pabellón temporal, construído en el céntrico parque de Songhyeon Green Plaza (Seúl), para la 4ª edición de la Bienal de Arquitectura y Urbanismo de Seoul, the 4th SBAU, celebrada entre el 1 de septiembre y el 29 de octubre de 2023 en la capital coreana, bajo el título Land Architecture, Land Urbanism. El pabellón es una de las siete instalaciones temporales que han sido diseñadas por estudios invitados reconocidos internacionalmente, entre los que se encuentran Pezo Von Elrichausen, Plastique Fantastique, Kimchi and Chips o Riccardo Blumer. La intención de esta edición de la SBAU es, además, reclamar el valor de Songhyeon Green Plaza como un espacio público central en la vida de los ciudadanos, invitándoles asimismo a participar en este evento.
Diseñado en colaboración entre el arquitecto americano y establecido en Berlín, Frank Barkow, y el estudio de arquitectura emergente salazarsequeromedina, el pabellón ha sido concebido como un instrumento para resignificar la relación contextual de los ciudadanos, con la ciudad y con el paisaje. La simplicidad de su forma cuadrada busca capturar la complejidad de la historia y cultura del lugar, que tiene especial sentido al ser esta bienal la ocasión en la que el parque reabre sus puertas a la ciudadanía como espacio público, tras haber sido inaccesible durante décadas. Songhyeon Green Plaza, en su día un frondoso bosque vinculado al cercano Palacio Real, fue durante la segunda mitad del siglo XX un espacio urbano en el que se hacía visible la presencia del ejército estadounidense, cerrado tras una valla y aislado del rápido desarrollo urbano a su alrededor. Al caer el muro que lo rodeaba y volver a entenderse el parque como un espacio público, se sigue percibiendo como un vacío urbano por la densidad de los rascacielos que lo rodean.
Por lo tanto, se puede decir que el pabellón es un vacío construido dentro de otro vacío urbano, que trata de enmarcar la historia y el cambio en el paisaje y la ciudad, a través de un cambio a la escala humana. Su construcción, sencilla y económica, se basa en el ensamblaje de materiales que en su mayoría han sido rescatados y reutilizados de una estructura de similares dimensiones, el pabellón temporal Faraway diseñado por el estudio basado en Seúl, Diagonal Thoughts, cuya directora, Sara Kim, ha sido la comisaria de esta edición de la SBAU. La estructura está compuesta por un marco de madera reutilizada, y un revestimiento de paneles de acero corrugado. El ciclo de vida de estos materiales y elementos ensamblados trascenderá esta bienal, ya que la intención de los comisarios de la bienal, Byoung Soo Cho y Sara Kim, y los arquitectos Frank Barkow y salazarsequeromedina, es que al cerrar sus puertas la SBAU el pabellón se desmonte y vuelva a instalar en un nuevo solar, al sur de Corea.
Los visitantes en esta edición de la SBAU descubrirán en el interior del pabellón un jardín circular de plantas nativas, y una chimenea metálica que reverbera con el viento, un elemento esencial del clima de Seúl. La Habitación Exterior está construida con la intención de generar un espacio que pueda sentirse como doméstico y familiar, con una escala humana y amable, aunque esto sea mediado por una cierta abstracción en la simplicidad sus elementos, técnica constructiva y materiales. El pabellón, por su ubicación en uno de los accesos principales al parque que proporciona una gran visibilidad, y por los reflejos generados por su revestimiento metálico, se convierte en un punto de referencia y llegada. Será además un lugar en el que deambular y sentarse a observar el horizonte enmarcado de la ciudad, redescubriendo el fondo de montañas características de Seúl, y los rascacielos que rodean el parque.
El proyecto ha contado con la colaboración de la Embajada de España en Corea, además de una beca PICE de movilidad concedida por Acción Cultura de España AC/E, Ministerio de Cultura.

350.000Ha
La 45ª edición de ARCO 2026 presenta como eje central la temática de “dos espacios dentro de la feria”. A este binomio responde nuestra propuesta: por un lado, un espacio construido, el Guest Lounge, y por otro, un espacio evocado, los bosques del noroeste peninsular que ardieron de forma descontrolada durante el pasado mes de agosto.
El título del proyecto, 350.000 Ha, hace referencia al número total de hectáreas calcinadas durante aquellos trágicos incendios, según datos del Ministerio para la Transición Ecológica. 150.000 de ellas, tan sólo en la provincia de Ourense. Agosto de 2025 puede ser recordado como uno de los meses más oscuros de la historia reciente, o también, como el instante en el que una nueva conciencia ciudadana comenzó a dibujarse entre sus cenizas.
El proyecto propone un Guest Lounge articulado en torno a dos ideas:
Paleta Material: Construir la totalidad del proyecto con madera recuperada de los bosques incendiados donde actualmente se están realizando labores de limpieza.
Lumbre: Explorar la atmósfera primitiva y cautivadora del fuego, entendido como una fuerza capaz de reunir a las personas en torno a su cálida luz, tal y como lo hará este espacio durante la feria.
PALETA MATERIAL
Según datos recientes, los incendios generaron 1,5 millones de toneladas de madera quemada, casi la mitad del volumen anual de cortas. Al contrario de lo que podría pensarse, la mayor parte de la madera solo presenta daños superficiales y conserva un núcleo interior sólido y aprovechable. El sector forestal ha advertido de la necesidad de retirar la madera en los próximos seis meses para evitar su deterioro y el riesgo de plagas. Desde septiembre, FINSA, nuestro principal apoyo colabora activamente en la restauración de estos bosques y en el aprovechamiento temprano del material. En nuestro proyecto se movilizan hasta cuatro tipos de aprovechamientos:
Costeros: los cuatro segmentos exteriores de la corteza calcinada que se retiran antes del aserrado. Habitualmente se trituran para tableros, pero aquí se reutilizan como revestimiento.
Madera aserrada: el núcleo interior intacto se corta y emplea estructuralmente en la construcción de unos planos de luz que servirán como lumbre.
Chapa: mediante el “pelado” del núcleo interior se obtienen finas láminas de 2 a 3 mm, utilizadas tradicionalmente en contrachapados. Estas chapas revestirán la piel de la Lumbre.
Tablero de fibras: ramas, cortezas y troncos inutilizables se trituran para producir tableros OSB, empleados en este caso como revestimiento del restaurante.
LUMBRE
El proyecto plantea construir una lumbre de escala monumental, capaz de congregar a los visitantes en torno a una atmósfera cálida, acogedora y cautivadora. Imaginamos las siluetas de las personas recortadas a contraluz, como en un teatro de sombras chinas, en un espacio en penumbra donde una luz suave destaca frente al estruendo visual del resto de la feria.
Buscamos provocar una experiencia hipnótica de congregación, como el Sol instalado por Olafur Eliasson en la Tate Modern en 2003. Pero también un ambiente íntimo, casi doméstico, que remita a la lumbre de las velas de la película Barry Lyndon (1975), filmada por Stanley Kubrick. Un espacio que invite al descanso individual, como en la pintura de Godfried Schalcken Hombre con barba leyendo a la luz de una vela (1707). Y todo ello construido a partir de una constelación de elementos únicos pero afines, evocando la familia de lámparas Akari de papel que Isamu Noguchi fabricaba en Japón.
ATMÓSFERA
El proyecto se organiza en torno al contraste entre luz y oscuridad. Seis planos diagonales de luz se suspenden a 4 metros del suelo mediante trusses metálicos. Estos planos, que actúan como lámparas, están recubiertos por finas chapas de madera que reciben la luz proyectada por unos focos. Estos cuelgan de otro truss que es independiente y ajustable. Esta lumbre se dirige hacia un espacio rectangular oscuro, donde los espectadores descansan, de manera informal. Alrededor, se disponen el bar, el ropero, los espacios de los patrocinadores y un muro diagonal que divide el rectángulo en dos triángulos: uno oscuro, destinado al Barlounge, y otro dorado, que acoge el restaurante y una sala VIP privada.