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EMERGENCIA 1. ESTRATEGIA URBANA
Una nueva puerta
Desde el urbanismo contemporáneo no dejan de plantearse estrategias que inevitablemente llevan a las ciudades a retroceder para solventar los errores cometidos en las últimas décadas. Peatonalización de calles, renaturalización de ríos, recuperación de elementos urbanos olvidados… Pero no debe ser desde una mirada nostálgica sino vanguardista, dando respuesta a necesidades presentes y futuras a través de un aprendizaje crítico del pasado.
La necesidad de contar con espacios amables, asociados a otros ritmos, parece ser una emergencia en nuestras ciudades. Salir de la ciudad rápida, contaminada y contaminante, excesiva, grande, capitalista, hostil.
La nueva PUERTA DE EMERGENCIA se suma ahora al catálogo de puertas históricas de la ciudad de Granada.
Es una puerta invertida, de salida, que da paso a las afueras, a los barrios de periferia, a la Vega, al Río Genil, al Darro y a los márgenes urbanos. Porque queremos darle la vuelta al itenerario para mirar hacia aquello que nos sustenta y afrontar sus problemas.
A veces, las puertas de salida son las que nos transportan a los parajes más inusualmente bellos, inesperados, recónditos y olvidados.
Es un umbral para pararse un momento a descansar de la ciudad, dónde reflexionar sobre ella antes de cruzarlo y seguir nuestro camino.
Es un lugar dónde elevarse a mirar lo que acontece y lo que está por llegar.
Pero también es un reclamo, es la portada de una feria, un espacio lúdico temporal que está dentro de la ciudad para cambiar sus reglas.
EMERGENCIA 2. SOSTENIBILIDAD Y ECONOMÍA CIRCULAR
Fomentar la sostenibilidad es mirar hacia nuestros recursos más cercanos, cuidarlos, mantenerlos, aprovecharlos.
Este pabellón es un manifiesto, un medio para concienciar a la ciudadanía de la importancia de preocuparnos por nuestro entorno más inmediato.
Granada no sería lo que es sin el agua, sin Sierra Nevada, sin los ríos que riegan su vega. En paralelo a esto también surge una gran industria en la provincia que explota y comercializa este preciado recurso. El embotellado de agua mineral natural.
El antiguo evento urbano de ir a llenar los cántaros desapareció a favor del agua que llega ahora embotellada a nuestras casas. Pero, ¿y que hacemos con todos esos envases? ¿Pueden volver a reunir a la gente en torno a la fuente?
Sistema constructivo
Construimos nuestra fachada con botellas de agua 100% recicladas y reciclables, de modo que en la cadena infinita de la economía circular, nuestro pabellón solo es un eslabón más, una manera sencilla de conseguir nuestro propósito sin producción ni gasto de material ni recursos extras.
El alquiler de la estructura de andamiaje se suma al concepto de la reutilización.
Iluminación (Comunicativa y para espectáculos)
El material además, nos permite iluminar la envolvente desde el interior para convertir el pabellón en un elemento urbano comunicativo, un hito, otra forma de maifestar la emergencia.
Cierre e itinerancia
Los elementos ligeros, la industrialización y modulación de las piezas y el facil montaje, así como la capacidad de la estructura de reorganizarse favorecen la itinerancia

Sumidos como nos encontramos en un contexto de profunda crisis climática, crisis de los sistemas productivos y crisis de los modelos habitacionales, el proyecto “Hybrid Forum” parte de la urgencia de encontrar -queformas alternativas de habitar con-el-territorio que estén menos basadas en la dominación y en prácticas extractivistas y, al contrario, más basadas en el co-diseño y la igualdad entre todo tipo de cuerpos humanos y todo tipo de cuerpos otros-que-humano.
El proyecto se inspira en dos ejemplos significativos que han marcado un cambio en la relación humana con el paisaje: el Río Whanganui en Nueva Zelanda y el Mar Menor en España. El caso del Río Whanganui fue el primero a nivel mundial en reconocer los derechos del propio río, incluyendo la flora y fauna que dependen de él. Esto condujo a un encuentro diplomático inédito entre el paisaje fluvial y las entidades humanas que solían controlarlo. Encuentro mediado por las tribus Maoríes, que fueron elegidas como embajadores para representar los intereses del sistema fluvial, su flora y fauna ante el resto de seres humanos. El caso del Mar Menor, nuestro vecino, es igualmente inspirador, ya que se convirtió en la primera entidad paisajística en Europa con personalidad jurídica. En octubre de 2022, se publicó una ley que otorgaba personalidad jurídica a la laguna del Mar Menor y su cuenca, permitiendo a los ciudadanos exigir reparación por los daños causados. Este caso sienta un importante precedente para otros paisajes complejos dentro de la geografía española, como Doñana o la Albufera de Valencia. Tanto es así que, de hecho, desde la Albufera ya se ha establecido contacto con el equipo responsable del logro en el Mar Menor, con el objetivo de recibir asesoramiento e iniciar un proceso legislativo similar para otorgar al parque natural una entidad jurídica comparable a la de una persona física.
La Rambla del Poyo, uno de los principales caudales que desembocan en la Albufera, se alza de esta forma como una de las entidades paisajísticas clave a ser tenidas en cuenta en este proceso legal de reconocimiento de personalidad jurídica. No se puede entender la Albufera sin sus ramblas, de igual forma que no se puede entender la Rambla del Poyo y Chiva sin la Sierra de los Bosques. “Hybrid Forum” pretende desplegar nuevas formas de relación entre el ser humano y el paisaje, entre lo urbano y la naturaleza, entre lo domesticado y lo salvaje, que potencien una urbanidad sostenible, tanto ecológica como intensa, capaz de superponer coherentemente los sistemas naturales, productivos, sociales y lúdicos que se dan en el lugar más allá de una exclusividad antropocentrista, buscando siempre un mutualismo del cual se beneficien tanto los agentes humanos como los agentes otros-que-humano.
La propuesta afecta a distintas escalas:
XL-La escala de paisaje, donde pretendemos 1) dar voz a la rambla, creando un comité que represente los intereses de la propia rambla, su flora y su fauna, estableciendo un encuentro diplomático inter-especies e inter-entidades; 2) tecnificar el río, permitiendo a los humanos conocer mejor a la propia rambla, a su flora y su fauna y propiciar un encuentro entre técnicos y no técnicos mediado por la tecnología; 3) recuperar la Rambla, iniciando un proceso de renaturalización y restauración ambiental y ecosistémica al tiempo que se proponen una serie de microintervenciones destinadas a beneficiar a los habitantes otros-que-humano de la rambla; 4) definir un catálogo de intervenciones que sirva como punto de partida para el grupo de trabajo participativo, un abanico de recursos capaces de catalizar dichas potencialidades y de relanzar la Rambla del Poyo y a Chiva hacia el futuro; y 5) establecer una conexión entre el paisaje y la población de Chiva mediante la creación de diversas rutas temáticas que convergen en el municipio, resaltando, de esta forma, la condición de Chiva de cruce de caminos, generando una infraestructura que promueve el diálogo entre la ciudad y el territorio e impulsando un enfoque de diseño que evoca una amplia variedad de redes, activando y revitalizando Chiva.
L-La escala local, al paso de la Rambla del Poyo por Chiva, donde pretendemos 1) que chiva deje de dar la espalda a la rambla, proponiendo una serie de intervenciones que tienen como objetivo la reconexión del pueblo con su rambla; 2) detectar qué oportunidades ofrece la Rambla del Poyo y su entorno inmediato al conjunto de la población de Chiva, desvelando el potencial latente de diversos espacios de oportunidad; 3) generar un sistema participativo horizontal que permita a los habitantes de Chiva participar del proceso de co-diseño de la rambla; y 4) definir un catálogo de intervenciones que sirva como punto de partida para el grupo de trabajo participativo, una variedad de recursos capaces de catalizar estas potencialidades y relanzar la Rambla del Poyo y Chiva hacia el futuro.
S-La escala de edificio, donde proponemos crear una sede para el registro y tratamiento de los datos obtenidos en el proceso de tecnificación de la rambla, que sirva como lugar de encuentro entre técnicos y usuarios así como entre habitantes humanos y otros-que-humanos.
D-La escala digital, que actúa de forma trans-escalar, facilitando una plataforma y una herramienta con un potencial enorme en cuanto a capacidad de conexión, acceso a la información y toma de decisiones a través de sistemas de votación no basadas en jerarquías, sino en heterarquías.

CONCEPTO
Refugio. Del lat. Refugium: Asilo, acogida o amparo (RAE, s.f., definición 1)
Vivac. Del fr. ant. bivac.: Campamento, especialmente militar, instalado de manera provisional para pasar la noche al raso. (RAE, s.f., definición 1) Acampada al aire libre. Hacer vivac. (RAE, s.f., definición 2)
El acto de hacer vivac es una forma de refugiarse, buscar asilo o amparo de manera provisional, efímera y a veces improvisada. La forma más sencilla, evidente y primitiva de hacer arquitectura. Una intervención que involucra y aprende de la naturaleza para encontrar la mejor ubicación con el fin de protegerse del viento, el frío o la nieve de la manera más eficaz. En severas condiciones de alta montaña el ingenio se vuelve crucial aunque los medios y soluciones no dejen de ser básicos: basta con una gran roca o un simple “muro” de piedras encontradas en el lugar y apiladas por el montañero para paliar el empuje del viento y una ligera estructura de cuerdas que atirantan una lona transportada en la mochila para cubrirse de las precipitaciones y el frío.
LA HUELLA DEL HÁBITAT
Cuando se produce el deshielo, en la colina oeste, se descubren trazas de una antigua edificación. El Parador Nacional de Sierra Nevada, ya desaparecido.
¿Es posible la recuperación de un paisaje degradado? ¿Son las ruinas los lugares idóneos para regenerar un paisaje natural?
Aquello que resta del Parador Nacional de Sierra Nevada, sea válido o no, forma parte del patrimonio contemporáneo de la Hoya de la Mora. Bajo cualquier origen, la ruina expone una realidad desordenada, degradada… fruto del declive de su territorio. Presente en la memoria colectiva, este espacio abandonado y en desuso, resulta una cicatriz en el paisaje. La ruina desempeña el papel de espacio libre, vivo y fértil susceptible de ser algo nuevo y diferente.
Resulta lógico, dada la preexistencia del Parador Nacional, reutilizar aquello que resta de su construcción para la localización de la intervención. De esta manera, recuperar muros y plataformas existentes en la ladera suroeste (número mayor de horas de insolación) se muestra evidente. El proyecto aprovecha la preexistencia y su energía para reconciliar la ruina con su paisaje pero además la nueva arquitectura responde a la preexistencia en su integración y revalorización.
La intervención persigue la integración en la Hoya de la Mora de un cuerpo reconocible en su forma e intenciones como parte del territorio. Generando, en su desarrollo a lo largo de la huella del antiguo parador, refugios frente al viento para la biodiversidad (jardín de especies endémicas) y las actividades programáticas (patio de entrenamiento). Sus accesos, a pie, recuperan el sentido de recorrer un territorio como el de Sierra Nevada delegando a un segundo plano los accesos rodados.
EL EDIFICIO
Cubrirse, protegerse del viento y aislarse del suelo. Una tienda de campaña de grandes faldones que deslizan la nieve. Muros de piedra que parecen surgir de la montaña inteligentemente situados para cortar el viento. Vigas que llegan a apoyarse en los muros como en las construcciones primitivas. Estructuras que nacen del terreno como tirantes de una carpa. Construcciones de madera elevadas sobre el terreno. El edificio se concibe como la construcción más lógica de acuerdo al concepto de vivac y refugio.
El edificio se protege hacia el norte y el oeste (viento, carretera, Pradollano...), orientando las cubiertas a un solo agua en esas direcciones; construyendo una arquitectura de resguardo que se abre y comunica a su interior. A su vez, la disposición y orientación de los cuerpos dialoga con el terreno generando continuidades con el terreno (cubiertas y colinas ascendentes) y espacios refugiados frente al viento en el exterior. Jardín y patio de tecnificación, cada uno de ellos asociado a un cuerpo, construyen paisaje y transferencias entre la arquitectura y el territorio.
Aislarse del ruido y acercarse a la naturaleza. En muchas casos parece una necesidad, y así lo es, para aquellos que buscan la montaña. Vigas de gran canto, lucernarios y grandes pilares dominan el interior jerarquizando los espacios según la crujía (cinco para uso docente y cuatro para uso residencial). Cada pórtico que conforma la estructura se encuentra formado por un conjunto de pilares sobre los que apoyan unas grandes vigas de madera, en algunos casos partidas para permitir la entrada de luz por lucernarios.
Construcción en madera laminada. Sostenible, modular y reversible. Se precisa de un sistema constructivo rápido y eficaz para su posible realización en los meses previos al invierno. La madera, estructuralmente o no, funciona de manera extraordinaria en paisajes de alta montaña. La concepción, en cualquier caso, es de producir un edificio de calidad y honestidad constructiva en el que se reflejen espacios confortables en el que los montañeros se puedan sentir identificados.

La Vega de Granada se comprende como un conjunto de infraestructuras productivas superpuestas a través del tiempo. En la última mitad de siglo, este territorio está desapareciendo con el avance de la ciudad. Reconocer su identidad es una necesidad y obligación que permite planificar el crecimiento e integración urbana de este ámbito reconociendo la memoria histórica de los principales elementos que lo conforman. La investigación pretende, mediante un trabajo cartográfico, sustentado por un registro in-situ del paisaje a lo largo de diferentes itinerarios, identificar aquellos invariantes que se mantienen desde que se elaborara el primer plano de la Vega (Dalmau, 1816), para poder establecer criterios adecuados de intervención y la preservación de ciertos elementos paisajísticos que mantengan el carácter de su estructura agro-industrial. Este trabajo se enmarca dentro del proyecto de investigación: “Azucarera S. Isidro. Recuperación de un bien de interés cultural para desarrollo de un modelo de ciudad sostenible smartcity”, por el grupo de investigación “Proyecta. Experiencias en arquitectura y paisaje” (HUM-1054) de la ETS Arquitectura de la Universidad de Granada.
La investigación es esencialmente gráfica, apoyada en las herramientas de representación, el trabajo de campo, la consulta de archivos y la investigación documental para registrar, analizar e interpretar los procesos de transformación que alteran la relación entre el territorio, sus infraestructuras y la arquitectura. El trabajo de campo ha sido fundamental en el desarrollo de la investigación. Mediante toma de datos in-situ (itinerarios) se ha realizado un registro exhaustivo de cultivos, infraestructuras de agua, arquitecturas y elementos perceptivos y sensoriales de alto valor documental. La consulta de archivos, tanto bibliográficos como cartográficos, han permitido una mejor comprensión y futura interpretación del lugar. Los recorridos seleccionados para atravesar la Vega y sus márgenes son aquellos que por su entidad y categoría caracterizan diferentes identidades y acercamientos al territorio. Tres acequias (Gorda del Genil, Naujar y Jaque del Marqués) encargadas de abastecer siete pagos agrícolas, y un camino histórico (antigua carretera de Málaga) que las cruza construyen un relato caminado que permite abordar el tema de trabajo y obtener reflexiones y conclusiones extrapolables a otros paisajes de la Vega. Independientemente, cada recorrido representa un territorio en mayor o menor grado de transformación. La Vega de Granada se encuentra en constante cambio y como un coleccionista aumenta su número de elementos y realidades superpuestas.


APROXIMACIÓN
Todo parte de una visita a la Plaza alicantina del Arquitecto Miguel López, donde serán determinantes las primeras impresiones y las sensaciones experimentadas. Se percibe rápidamente como una isla o un oasis de vegetación en medio del ruidoso y constante tráfico. El interior de la plaza es rico en espacios, lugares de sombra, de asiento, visiones cruzadas y especies vegetales. Destaca una imponente jacaranda cuya sombra es la más agradable de todas. Un par de caminos se adentran a través de los parterres donde la vegetación te abraza. Se graban en nuestra memoria algunas de estas visiones. Nos gustaría poder habitar este jardín y que la arquitectura sirva para fabricar un catálogo de experiencias que todo ciudadano consiga entender. Habitar un espacio urbano, una Casa exterior. Mediterránea.
CONSTRUCCIÓN
La ejecución de la propuesta persiste en la tradición mediterránea del jardín y la casa, reflexionando sobre cómo lo construido puede dialogar con lo natural, a la vez que se busca emplear materiales adecuados para ello.
Los muros bajos cerámicos, como ruinas, son la huella de la arquitectura en el jardín. Se construye un pavimento del mismo material que delimita el espacio doméstico. Nacen paramentos de tablero de madera blancos que delimitan los espacios de la casa. Una estructura metálica de perfiles blancos la ordena y sustenta. Superficies horizontales de brezo, material naturalmente asociado al jardín, se utiliza esta vez como cubrición de La casa. Colocado sobre la estructura metálica difumina interior y exterior y proporciona sombra y cubrición.
EPÍLOGO. MANIFIESTO MEDITERRÁNEO
Sueño con un jardín con casa… En un tiempo en el que se hace difícil encontrar los valores del modo de habitar mediterráneo en las pequeñas viviendas, de las grandes y no tan grandes ciudades de nuestra geografía, donde se ha perdido la relación del espacio doméstico con el exterior en pos de pequeñas habitaciones, en algunos casos interiores o con vistas a los altos muros de diminutos patios. Esta Casa pretende ser original, relativa al origen de nuestra arquitectura, recordarnos cómo se habita el exterior, la riqueza que aportan los espacios intermedios, y que un techo no solo lo construye un forjado de hormigón, sino también la sombra de un árbol o una parra. Que una sala de estar puede ser exterior y la cocina no tiene por qué ser una encimera entre cuatro paredes.
Este pabellón es un recuerdo a la casa mediterránea con patio y jardín, una forma de acercar la arquitectura al ciudadano a través de espacios y sensaciones reconocibles desde la cotidianidad doméstica. Se constituye como una sucesión de experiencias y un espacio para la reflexión, el pensamiento y la interpretación de la arquitectura desde los principios más básicos del habitar.

El Barrio de Bodegas de Baltanás es uno de los conjuntos excavados más importantes de la provincia de Palencia y de toda la Comunidad Autónoma de Castilla y León, constituyen un documento vivo de la actividad productiva vinícola y edificatoria de los siglos pasados, al tiempo que atesoran un alto valor cultural que es preciso conservar y mantener.
Desde la arquitectura tradicional subterránea, constituida por bodegas excavadas en 6 niveles que se caracterizan por su adaptación a la topografía alrededor de dos elevaciones en el terreno, pasando por fortificaciones pétreas en último tercio del siglo IX , hitos eclesiásticos como la Iglesia de San Millán, hasta la mampostería de las construcciones domésticas y agrícolas en superficie a lo largo de la historia, el barrio de bodegas de Baltanás constituye un destacado ejemplo en el uso de la piedra.
Dicho material se manifiesta actualmente en diferentes elementos que suplieron los principales usos y necesidades de este conjunto constituyendo una clara identidad paisajística. Frentes de mampostería que consolidan las calles, puertas de madera autóctona proveedoras de ventilación junto a chimeneas y descargaderos que salpican los cerros que las contienen, el gran manto de vegetación que las protege atravesado por sendas y caminos delimitados por muretes que componen, en conjunto, un paisaje singular digno de destacar.
Reconocer estos elementos marcan las directrices de partida de cara a la estrategia de actuación y fundamentan la propuesta a favor de una “estereotomía heredada” acorde con el contexto donde se inserta, con el fin de aportar orden, coherencia y dignidad a “El Cotarro”.
La necesidad de intervención, para conseguir una coherencia constructiva y estética en el conjunto, se ha convertido en una prioridad. Las vías de acceso en esta zona presentan un notable deterioro y ciertas construcciones sufren un estado de ruina o discordancia material.
La recuperación y puesta en valor de esta zona meridional del barrio de bodegas se basa en las premisas planteadas. Usando la piedra como regenerador urbano, capaz de restaurar la armonía del conjunto y garantizar una adecuada integración del barrio de bodegas con el tejido urbano existente. Los espacios se jerarquizan a través de la pavimentación drenante en piedra local, insertando una serie de patrones de diferentes proporciones y tamaños en función de la cercanía a los límites y las trazas del territorio, buscando acuerdos entre la calle y la topografía de manera que se regularice las instalaciones urbanas de saneamiento e iluminación, se mejore la accesibilidad y la experiencia del recorrido interpretativo del bien de interés cultural. Además, de manera precisa, la propuesta encaja los elementos existentes e inserta nuevas piezas de piedra a modo de mobiliario urbano que consolidan los vacíos urbanos como espacios públicos debidamente dotados.
La actuación se complementa con la proposición de una última fase de operaciones puntuales que resuelven las principales patologías sufridas en el trazado con el fin de completar la homogeneidad y coherencia paisajística planteada.
La estrategia de actuación se traslada a la escala del edificio adquiriendo un lenguaje estereotómico que estructura tanto la prexistencia como la nueva construcción propuesta.
Reconociendo las trazas y elementos a prevalecer se propone la rehabilitación del antiguo lagar en estado de ruina con el fin de consolidar tanto los espacios en superficie como los excavados. El edificio cuenta con dos espacios en planta baja con acceso directo a la Calle la Torre, uno de doble altura y mayor acceso que da cábida a una primera sala de exposiciones y otro de menores dimensiones antecede una bodega excavada que permite su entrada pública y apreciación interior. En planta primera se complementa una segunda sala de exhibición de elementos de la cultura tradicional del vino que conecta con el nuevo acceso planteado al cerro “El Castillo”.
El edificio propuesto se concibe como la extensión de la construcción rehabilitada asemejándose en proporciones, huecos y altura, respondiendo al lenguaje constructivo deducido del entorno más cercano y a la normativa municipal de aplicación. Se presenta como un volumen rectangular de muros de piedra perimetrales que alberga una sala polivalente de doble altura, con dos accesos desde la vía pública se convierte en un lugar de encuentro para eventos, talleres y actividades que facilitan tanto a la comunidad local como a los visitantes una mejor comprensión y un mayor acercamiento a la importancia del conjunto “El Cotarro”. Ambas construcciones constituyen el nuevo Centro Polivalente de Baltanás que actúa como espacio de referencia cultural satisfaciendo una función expositiva y educativa que potencia la actividad social del municipio a través de un programa vinculado al patrimonio cultural y constructivo.