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Se trata de una vivienda llena de luz, en la que se minimizan los metros cuadrados de pasillo. Es una vivienda de 98m2 útiles, muy útiles.
Se trata de una reforma de vivienda en la que se priorizan los espacios de almacenamiento dejando las estancias diáfanas.
Una de las claves de la reforma ha sido amoldarse a las medidas estandarizadas del mobiliario de IKEA. Se ha economizado al máximo dejando lo huecos necesarios para introducir armarios convencionales.

La proyecto se sitúa en la ciudad de Gijón, justo en frente del puerto industrial, disfrutando de unas grandes vistas sobre esté y sobre la playa de San Lorenzo de forma diagonal. La parcela posee un gran desnivel, y se separa de la avenida de acceso por un talud de piedra de unos 4 metros de altura, que se perfora para originar la entrada principal.
El velatorio se concibe como una pastilla alargada perforada regularmente por una serie de patios, y que establece distinta relaciones en la forma de asentarse en el terreno. Por la parte alta de la parcela, el proyecto pretende integrarse totalmente con el entorno, por esta razón, el volumen esta prácticamente enterrado, dejando a la vista solo la cubierta vegetal, lo que hace que pase desapercibido desde esta zona. En cambio, desde la parte mas baja de la parcela, y sobretodo desde la avenida, que se entiende como el alzado principal, el proyecto se percibe como si este volumen alargado estuviese suspendido.
La pastilla principal se apoya sobre otro volumen que sale del terreno, diferenciándose ambos tanto funcional como estéticamente. El volumen superior acoge todo el programa publico del velatorio y el volumen inferior es de uso exclusivo para los trabajadores del velatorio. La diferenciación entre los dos volúmenes, también se hace patente en su materialidad. En el volumen de arriba se pretende utilizar un material blanco y liso, para hacer de esta pastilla algo mas inmaterial, mientras que el volumen de abajo se concibe como algo tectónico, por lo que se utiliza un material con textura y de color oscuro. En el volumen principal cabe destacar la presencia de un gran voladizo, que disfruta de las mejoras vistas y coincide en el interior con el vestíbulo de salas. Un saliente del volumen inferior se utiliza como terraza de la cafetería, también disfrutando de las vistas directas sobre el puerto de Gijón.
Dada la diferencia de cota de la parcela, se introduce un tercer elemento en la composición, lo que se denomina torre de madera, de carácter vertical que contrasta con los volúmenes anteriores de un marcado carácter horizontal. Está acoge en su interior un núcleo de comunicación vertical, y de ella sale a modo de brazos en diferentes direcciones, una serie de pasillos que permiten conectar todos los diferentes niveles que se originan en la parcela y en el acceso al edificio, garantizando en todo momento el acceso de personas de movilidad reducida.
En lo que respecta al interior del edificio, se ha buscado la amplitud de los espacios y la correcta iluminación de los mismos, a la vez que conseguir un ambiente calido y acogedor. De forma que los espacios comunes se abren hacia el exterior disfrutando de las mejores vistas, mientras que las salas se abren a amplios patios individuales, buscando la intimidad y la introducción de vegetación en el interior de las mismas.
Otro aspecto que se ha tenido en cuanto a la hora del diseño del edificio es la sostenibilidad. Se propone un volumen compacto, que ahorra en superficie de fachada, y parte de éste se encuentra enterrado, lo que conlleva un importante ahorro en la energía necesario para el acondicionamiento del edificio. A su vez se propone el uso de patios, que introducen iluminación natural, originan una ventilación natural cruzada dentro del proyecto, y ya se pretende acondicionarlos con elementos vegetales, mejoraran la calidad del aire en el interior.

Se trataba de un lcal con un uso previo de sucursal bancaria. Los clientes contaban con un bajo presupuesto, por lo que la actuación se basa en un lavado de cara y una distribución a base de tabiquería en seco.
La mayor parte de los detalles del local se realizan a base de un tablero de melamina de 2,7m x2,08m, de manera que, por ejemplo, dividiéndolo en 3, se obtienen 3 puertas correderas.
Con este panel se diseñan los listones que rodean el espacio central y la lámpara de la oficina. Además, en las salas sirven de apoyo de la iluminación lineal.

La planta primera se concibe como una macla de volúmenes de diferentes tamaños que vuelan sobre el espacio público y que esconden de forma eficiente la sala de reuniones y el archivo. Estas cajas de madera dotan a la oficina de una identidad propia, a la vez que acentúan la altura del local produciendo una agradable sensación de espacialidad.
El acceso a la oficina se realiza descendiendo una pequeña rampa que permite ganar algo de altura en el interior y separar de forma discreta pero eficiente la entrada de la zona de mostradores.
Se opta por la sobriedad y distinción en el uso de materiales básicos. El color blanco y el vidrio predominan en la parte baja en aquellas zonas que disponen de menos altura libre para aumentar la sensación de espacialidad y transparencia. El mobiliario se utiliza como separador de estancias y se introducen cortes para permitir visuales a través de ellos, como es el caso del despacho del subdirector y la escalera.
El volumen superior se envuelve con unas lamas de madera para realzarlo y dotar de intimidad a la zona de archivo. Por otra parte, dos grandes frentes acristalado dotan de luminosidad a la sala de reuniones y conectan visualmente este espacio con los clientes que se encuentran en la planta baja. Los tres pilares que se encuentren en el local se dejan vistos y exentos de hormigón, marcando la diferencia con lo que existe actualmente y se utilizan en el mostrador para separar los diferentes puestos de trabajo y la mesa auxiliar dotando de mayor privacidad a la hora de tratar con los clientes.

Regularizar el perímetro del local
El primer paso es ordenar el local escondiendo los pilares metálicos existentes del perímetro haciendo más gruesa fachada histórica, poniéndola así en valor. Además, se ejecuta un trasdosado en los muros que lindan con otras edificaciones y se ejecuta un falso techo continuo para ocultar las bajantes existentes.
Idea de proyecto
El proyecto gira en torno a un núcleo central de 2 alturas que alberga estancias privadas y confidenciales. Se plantea un local accesible puesto que todo el programa, salvo la zona de archivo (de carácter confidencial), se desarrolla en la planta de acceso. La práctica totalidad de las estancias gozan de luz natural, incluido el archivo.
Circulaciones
El acceso se realiza por la esquina y en el interior se diferencian claramente 2 circulaciones en “L” que giran en torno a la “caja” central, una de acceso público vinculada a las fachadas exteriores y otra de uso privado entre la “caja” y las medianeras. Ambos recorridos van a parar a la sala de reuniones que, al igual que ambos recorridos, está en doble altura. La comunicación vertical se realiza a través de una escalera embebida dentro de la “caja” central, aprovechando el bajo escalera para colocar el espacio de la fotocopiadora.
Usos
Se hace una clara distinción de espacios apoyada en los recorridos, que van desde lo más público a lo más privado. El gran vestíbulo de acceso con doble altura aprovecha los huecos de las ventanas para situar los asientos de espera y un espacio para revistas y publicidad (PÚBLICO, “PU”). Éste da acceso al mostrador de recepción, mesa auxiliar, despacho de subdirector/a, despacho de director/a y sala de reuniones (PRIVADO, “PR”) y el recorrido privado da acceso tanto al armario para empleados, cuartos de instalaciones, caja fuerte, archivo, así como a un pequeño office vinculado a la sala de reuniones , por la cual se accede (CONFIDENCIAL, “C”).
Estructura
Se levanta una nueva planta a base de un forjado apoyado tanto en los 3 pilares existentes como en una serie de perfiles metálicos. El vuelo sobre el mostrador se resuelve a través de 2 vigas de canto que se ocultan en los lados cortos de “caja” central.
Materiales
A la hora de elegir los materiales del suelo se ha optado por reforzar la idea de núcleo central. Salvo el acceso y el jardín seco, en los que se usa un felpudo enrasado (1) y canto rodado (2) respectivamente, el suelo se materializa con hormigón (3) en la “caja” central y con madera (4) en el resto de superficie.

SALA MULTICONFESIONAL.
Se transforma una zona de almacenamiento del Velatorio de Jove en sala multiconfesional, centrándonos en dos acciones:
- reformar zona de almacenamiento en sótano
- conexión desde la planta baja hasta la sala.
En planta sótano hay tres zonas:
-Un vestíbulo de acceso a la nueva sala. La escalera se separa por unas lamas de madera de un banco corrido y una mesa de firmas. Un perfil metálico en L retroiluminado recorre el espacio sirviendo de pasamanos, iluminación, apoyo de banco y mesa de firmas y rigidizador de lamas.
-La sala multiconfesional. Espacio configurado por 3 L’s de distintos materiales que se conectan a través de un falso techo translúcido que trata de emular la luz natural, pero que se trata de una iluminación fría en contraste con el resto de iluminación, en tonos cálidos. Las “Ls” son de hormigón (suelo + pared), madera (puertas + lamas) y pladur blanco (paredes).
-Un pasillo que conecta el vestíbulo de independencia con vestuarios y salida de emergencia. Permite que no se anule esta conexión existente, de forma que el vestuario y la sala multiconfesional puedan tener un uso simultáneo. La sala se conecta a este pasillo por dos puertas, que pueden funcionar como salida de emergencia.
La intervención en la planta baja se reduce a introducir una conexión del nuevo vestíbulo de la sala con el vestíbulo de salas existente. Para ello, se encaja una escalera de 1,50 m de anchura paralela a la fachada y coincidiendo con una parte ciega de ésta. La escalera se protege con una barandilla de vidrio de forma que su presencia es evidente pero a la vez no rompe el espacio y la estética existente.

El edificio se sitúa en la región de Asturias, al Norte de España, en la pequeña localidad de Colombres, famosa por sus Casas de ´Indianos´. En este contexto, se inserta la parcela objeto del proyecto de proporciones cuadradas, y rodeada por viviendas tradicionales y una pequeña laguna en su linde derecho. La topografía de la misma es prácticamente plana.
El proyecto se concibe con la idea de originar un edificio introvertido, debido al uso como velatorio del mismo, pero que a la vez provea de un interior luminoso y con vistas al exterior, creando una atmosfera agradable e íntima para los usuarios. De esta forma, el proyecto se origina como un volumen cerrado, al que se le extraen tres piezas de dimensiones similares y situadas en el perímetro del volumen. Estas, darán lugar a los patios que iluminarán el interior del edificio, y a través de los cuales los cuales se establezca un diálogo con el exterior. Con la ubicación de patios situados en las fachadas, aumentan el contorno del volumen, incrementando a su vez la posibilidad de introducir luz natural y vistas en el interior. Para mantener la compacidad del edificio se añaden unas lamas verticales del mismo color de la fachada que estéticamente cierran de nuevo el contorno del edifico. y que funcionalmente sirven para controlar las visuales desde el exterior. De esta forma se garantiza la intimidad de los espacios interiores sin privarlos de mantener relación con su entorno.
En cuanto a la imagen del edificio, se ha buscado una expresión moderna y racional del mismo, todo bajo el concepto de la sobriedad y buscando en todo momento la simplicidad y funcionalidad en la composición, así como la idoneidad de materiales empleados. Esta imagen contrasta con las construcciones del entorno, de cubierta a dos aguas y materiales tradicionales, destacando la presencia del edificio y su carácter público.
El acceso se realiza a través de una lamina fina de hormigón, prolongación del techo de hormigón visto del interior a modo de porche, invitando a la entrada y proveyendo de un espacio cubierto exterior previo al edifico. La zona de aparcamiento se sitúa delante de la fachada principal del edificio y se separa de éste por medio de un patio alargado.
El edificio se organiza de modo que se eliminan por completo las comunicaciones, siendo todo el espacio interior útil. De esta forma, se dispone un generoso vestíbulo de entrada con una zona de recepción, iluminado por un patio, desde el cual se accede al resto de estancias. El velatorio cuenta con dos salas de vela, cada una con su propio patio, que las proporciona luz y vistas manteniendo la intimidad; Por medio de los patios se introduce aire fresco, creando un ambiente natural y tranquilo, que contribuya a relajar y sosegar a los usuarios de las salas. Un despacho, almacenes, servicios y una zona de aparcamiento para los trabajadores, completan el programa de la construcción. Se garantiza de forma eficiente la separación del tránsito público y privado, con el consiguiente movimiento de los féretros.
Otro aspecto fundamental que se ha tenido en cuanta en el diseño del edificio es la sostenibilidad. Se propone un volumen compacto, incrementando la inercia térmica del edificio; mientras que el uso de patios introduce iluminación natural, origina una ventilación natural cruzada dentro del proyecto, y mejorará la calidad del aire en el interior. En la construcción se pretende utilizar materiales locales, que ahorre la energía del transporte, así como de un bajo coeficiente de transmitancia, que disminuya las necesidades energéticas para el acondicionamiento del interior. También se ha tenido en cuenta la adecuación óptima de los huecos de fachada y la iluminación según el uso de la estancia y orientación solar.
En lo que respecta a la construcción del edificio, el bajo presupuesto y la necesidad de adecuarse a los recursos de la zona, condicionaron la elección de materiales y sistemas constructivos. Así, toda la estructura se realiza con hormigón armado dejando vista el forjado por su cara inferior. La fachada se compone de bloques de termoarcilla recubiertas de enfoscado en blanco y aislado por su cara interior. La fachada se levanta por medio de un perfil angular del terreno, de forma que se genera una línea de sombra en todo el perímetro del proyecto, dando una imagen de ligereza del volumen. Las lamas de acero galvanizado y lacado en blanco se erigen de forma vertical, apoyándose únicamente en su base. Por su parte, los patios se cubren con roca volcánica, que contrasta con el color blanco del resto del proyecto.

Por otra parte se plantea un segundo volumen en la zona Norte como un prisma regular de carácter metálico y transparente que acoge a las oficinas. Este bloque que se levanta sobre el pódium generado por el volumen principal y en el punto de unión entre ambos el bloque de oficinas se retranquea y se hace totalmente transparente para acentuar la separación entre ambos. El proyecto por tanto es legible para todos los visitantes: dos programas, dos volúmenes, dos materialidades, dos lenguajes y dos zonas de acceso.
Como en una mina a cielo abierto, el movimiento generado por el volumen en esta espiral es recorrido paralelamente por el visitante para remontar desde la zona de la escalinata hasta coronar en la terraza elevada con vistas a la Bahía. Este itinerario abierto, parte y desemboca en el mismo punto pero con una diferencia de cota de unos 21 m. y pretende destacar el carácter público del museo y su relación con la ciudad de Santander originando vistas principalmente a la bahía pero también a otras zonas de la ciudad, así como erigirse en una puerta de acceso al barrio de Tetuán y la parte alta de la ciudad. Podemos destacar diferentes zonas de este recorrido que se describen a continuación desde la zona más baja a la más alta:
Un nuevo icono en un enclave único.
Integración en el entorno urbano.
La parcela elegida para la nueva localización del museo tiene unas características únicas en la ciudad, ya que se encuentra en la concurrencia entre Puertochico, el inicio del túnel de Tetuán y el final del paseo Pereda. Un enclave céntrico y único en la ciudad de Santander. A diferencia de los dos grandes iconos culturales de la ciudad como son el Palacio de Festivales de Cantabria y el recientemente inaugurado Centro Botín, la parcela no se encuentra situada directamente en la primera línea de la bahía, sino en una segunda línea de la trama urbana. Este hecho hace que el nuevo edifico sirva de puerta de entrada al barrio de Tetuán y las zonas interiores de la ciudad y actué como nexo de unión entre las zonas altas de Santander y la bahía. Santander se origina y se articula alrededor de su bahía pero es mucho más que la primera línea, y la nueva ubicación del nuevo museo puede servir como catalizador de zonas menos visitadas de la ciudad.
La propuesta volumétrica del edifico parte del análisis exhaustivo de todos los condicionantes de la parcela y pretende dar respuesta a esta situación intermedia entra bahía y el centro de la ciudad. En primer lugar se ha fragmentado el volumen para dar continuidad a la escala del entorno. Se ha rechazado la simple extrusión de la superficie total de la parcela por el carácter masivo que tendría el volumen y la no relación con su contexto. De esta forma se originan dos volúmenes bien diferenciados tantos por características formales como por su materialidad. En la zona Norte de la parcela y paralelo al Paseo Canalejas se sitúa el bloque de oficinas. Con unas dimensiones de 57 por 21 metros en planta se asemeja a las dimensiones del Colegio de los Escolapios y su posición en planta da continuidad a la estructura de la calle hasta desembocar en la calle Casimiro Sainz.
En la zona Sur se ubica el volumen del museo en una especie de L facetada alineada a las calles Juan de la Costa y la Calle San Vicente de la Barquera. El volumen desciende progresivamente desde la esquina de la calle Juan de la Cosa con la Calle Casimiro Sainz hasta la calle San Vicente de la Barquera donde se transforma en un pódium sobre el que se levanta el volumen de oficinas. Dicho podio se continúa en la calle Casimiro Sainz originando las escaleras que dan acceso a la plaza del museo. En definitiva, el volumen del museo se asemeja a una espiral que parte de la cota de la calle en la esquina más próxima a la bahía y va creciendo en altura hasta originar un gran gesto que vincula el edifico con la Bahía de Santander. Este movimiento del volumen es acompañado por una circulación pública que conecta todos los espacios abiertos a la ciudad disponiendo diferentes visuales a distintas partes de la ciudad desde diferentes cotas.
Volumétricamente, se respetan las alturas máximas delimitadas en la Ficha del Área Especifica 129.2 del PGOU de Santander. Por lo tanto en la zona Norte de la parcela, el bloque de oficinas se levanta hasta una altura maxima de 28.30 m. En la zona Sur y Este el volumen del edificio se erige hasta la altura máxima permitida de 21.90 m. Sobre esta cota se ubica una planta ático, retranqueada del perímetro de parcela y dentro del plano formado por una ángulo de 30º desde la altura máxima de coronación del volumen. La zona del retranqueo es la que se utiliza como terraza elevada pública y de la cafetería, mientras que el ático acoge la cafetería y la reserva visitable y una zona multiusos.
En un proyecto de un marcado carácter público como el que nos compete es de gran importancia el funcionamiento de la planta baja. En este caso debido a las diferencias de cota en las calles colindantes, podemos establecer tres niveles de plantas con conexión directa con la calle, que se les dota de diferentes características pero a la vez esta conectados entre sí por una cascada de escalera y un ascensor que garantiza el acceso de las personas con movilidad reducida a todos los niveles. Comenzando desde la parte más baja a la más alta, los distintos niveles son las siguientes:
- La planta -1 en el proyecto, pero que únicamente en la calle Juan de la Cosa emerge como planta baja. Desde esta calle se plantea el acceso conjunto al garaje de vehículos y al muelle de carga del museo a través de un rampa que conduce al nivel -2. Se ha decidido desplazar el acceso al aparcamiento a esta calle con el fin de no interrumpir el carril bici y la acera peatonal de la calle Casimiro Sainz y evitar una salida y acceso de vehículos a la calle Casimiro Sainz.
- La planta 0 en el proyecto que supone la planta baja principal del proyecto. Se encuentra a una cota elevada respecto a la calle Casimiro Sanz que va en ascenso para generar una gran escalinata que sirve como anfiteatro abierto y cubierto que mira a la bahía y en segundo lugar para originar un piano nobile por encima de la calle para mejorar las vistas desde la plaza y dotarla de cierta autonomía. Esta planta articula todos los accesos a las diferentes estancias del museo. La plaza aglutina todas las entradas de carácter público, mientras que en el Paseo Canalejas se produce el acceso al área interna.
- La planta 1 que se levanta sobre la cota actual de la esquina entre el paseo Canalejas y la Calle San Vicente de la Barquera. En esta altura se establece el acceso a las oficinas. El perímetro del bloque de oficinas se retranquea en esta cota para permitir circular alrededor de él y garantizar la permeabilidad descendiendo desde la esquina citada hasta la esquina opuesta.

La parcela resultante sobre la que se sitúa el proyecto de Reforma y Ampliación del tanatorio existente se encuentra inmerso en una trama urbana consolidada de uso industrial, separada del resto de la ciudad por medio de las vías del ferrocarril. La superficie de actuación se compone de tres parcelas:
- La parcela donde se sitúa en el edificio actual que funciona como tanatorio y crematorio. Con entrada desde la carretera de Villalpando y un patio sin edificar en la zona Noreste( 1).
- La parcela colindante a la anterior en la que se sitúa una nave actualmente sin uso, pero que en el pasado se encontraba una fabrica cristalera. Esta parcela tiene acceso desde la carretera del Villalpando y desde la calle del Tejo (2).
- La parcela trasera a las dos anteriores, actualmente sin ninguna construcción y con acceso únicamente desde la calle del Tejo (3).
La composición volumétrica se ha realizado en base a:
• Unidad compositiva de toda la edificación, adaptación e integración de la edificación existente.
• Utilización coherente de los materiales.
• Simultaneidad del uso del tanatorio actual durante la construcción de la nueva edificación.
La propuesta propone integrar el volumen del crematorio, zona del tanatorio actual que se va a mantener, con una forma de prisma a través de un juego de otros dos volúmenes prismáticos desplazados entre ellos a través del lado largo de los prismas.
El resultado es un edifico compuesto por tres volúmenes, dos nuevos y uno existente. El deslizamiento de los volúmenes permite dotar a la composición de un gran dinamismo, permite ordenar la parcela de una forma unitaria y genera un espacio de entrada principal al público digno de un edificio de dichas características.
Esta composición logra dos objetivos fundamentales que se establecían como punto de partida. En primer lugar, la integración de la única zona que se mantiene del tanatorio actual en el nuevo edificio de forma natural; y en segundo lugar, al desplazar toda la nueva construcción a la parte trasera de la zona de actuación que se encuentra sin edificar, se consigue que prácticamente se pueda desarrollar todo el proceso de la nueva construcción, sin tener que modificar sustancialmente el uso del tanatorio existente.
Este espacio de entrada es de gran importancia ya que articula y organiza la circulación exterior controlando y centralizando el acceso al nuevo edificio mediante un único punto. La entrada se realiza a través del volumen de mayor crujía y altura, lo que lo identifica rápidamente como el volumen principal. Al estar este volumen retranqueado respecto a los dos volúmenes adyacentes, se genera un gran patio de entrada abrazado y protegido por los dos volúmenes contiguos. La intención es crear un espacio recogido que aunque esté abierto hacia el exterior por uno de sus lados, permita aislarse del entorno industrial y crear un espacio singular previo al a la entrada del edificio.
El espacio también se caracteriza por un patio en talud descendente que sirve para introducir luz a la parte pública de la planta semisótano. De forma que funciona como el epicentro y permite al usuario situarse en todo momento en el edificio. Desde el patio de entrada se pueden leer los tres niveles que componen el volumen principal y entrar directamente a la planta baja del mismo. Este patio en talud también permite ser utilizado como vía de evacuación de la planta semisótano y permite la introducción de una gran zona de vegetación junto al edificio.