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Un folio no se sostiene por sí mismo, pero si realizamos una serie de plegados precisos es capaz no sólo de sosternese a sí mismo, sino de soportar más esfuerzos del que uno podría esperar. Un panel de madera no se sostiene por sí mismo, pero si realizamos una seria de plegados precisos es capaz no sólo de sostenerse a sí mismo, si no de soportar una situación que uno no podría esperar, por ejemplo; Un pabellón de información para el festival de Arquitectura Concéntrico.
La idea es sencilla, queremos generar un icono, un polo atractivo para despertar la curiosidad y la atención de los ciudadanos. Pero además queremos demostrar que los paneles de Garnica son autoportantes; no emplearemos ninguna estructura ni subestructura. Utilizaremos única y exclusivamente el material de partida. Ni más ni menos. Los 39 paneles. La construcción también es sencilla. Uniremos los paneles con bisagras, que permiten la rotación como un papel. Una vez atados todos los paneles con este elemento, lo dejaremos caer; !Voilá! la gravedad ha hecho su trabajo.
Un papel con unas dobleces. Un origami.

En un contexto en el que muchos locales persiguen un revival de tiempos pasados, el proyecto de CASAPLATA ha sido una apuesta por el futuro, por una imagen singular y propia, alejada de la nostalgia.
Como si de un bodegón de Morandi se tratara, buscamos una visión poetizada de los objetos cotidianos.
Cemento, metal y madera, pero reelaborando los códigos habituales del espacio industrial. Una combinación de elementos crudos pero a la vez delicados, en un equilibrio de contrarios: piezas de mobiliario coloreadas de metal perforado y terciopelo se posan sobre el suelo de cemento sin tratar; texturas lisas y mates en las paredes y suelos contrastan con un techo estriado de reflejos plateados.
Es un planteamiento a medio camino entre la pintura de Morandi y un fotograma de Blade Runner.
Sobre un fondo neutro, de gris plata, destacan las piezas de mobiliario; fabricadas en chapa perforada coloreada, rotundas y sutiles al mismo tiempo.
Así al difuminar el entorno en una atmósfera vaporosa, se concentra la atención en lo que está al alcance de la mano: vasos, platos, botellas… reforzando así la experiencia gastronómica.
Se ha diseñado con especial atención la iluminación. A través del juego de colores y reflejos transforma el espacio a lo largo del día. Es, con la ayuda de la música, la protagonista de la puesta en escena.
Desde la tradición mirando al futuro.